A medida que aumentan las temperaturas, los cultivos que dependen de polinizadores como las abejas podrían verse gravemente afectados.
Algunas especies de abejas pueden perder el sentido del olfato después de una ola de calor (Foto: Getty).
El aumento de las altas temperaturas supone una amenaza constante para las personas de todo el mundo. Pero no somos los únicos en riesgo. En un estudio reciente, los científicos descubrieron que las olas de calor pueden afectar gravemente el sentido del olfato de las abejas terrestres.
Este hallazgo podría predecir cómo el cambio climático afecta a las poblaciones de polinizadores y a las industrias que dependen de ellos.
«Un efecto de la ola de calor afectó la fisiología de las abejas, especialmente las abejas terrestres», dijo Coline Jaworski, ecologista del Instituto Nacional Francés de Investigación Agrícola, Alimentaria y Ambiental.
Este experto afirma que si las abejas no pudieran encontrar alimento de forma eficaz, sería un desastre, porque afectaría gravemente a la mayoría de cultivos y flores en todo el mundo.
«Si los polinizadores desaparecieran, no habría polinización, ni semillas, ni frutos. Todo terminaría», afirmó Coline Jaworski.
Se sabe que las abejas usan su visión para localizar parches de flores. Mientras tanto, sus antenas actúan como órganos olfativos y les ayudan a localizar flores para visitar.
En el estudio, el equipo de científicos probó dos especies comunes de abejas terrestres: B. pastos (viviendo en la naturaleza) e B. terrestris (criado en una granja de abejas). Estuvieron expuestos a un ambiente que simulaba una ola de calor de 40⁰C durante casi 3 horas.
Los informes muestran que la exposición a altas temperaturas reduce significativamente las respuestas de los barbudos a tres olores comunes, incluidos el ocimeno, el geraniol y el nonanal. La tasa de reducción puede ser de hasta el 80%.
Aún más preocupante es el hecho de que, en la mayoría de los casos, las abejas terrestres no recuperaron su respuesta olfativa, incluso cuando regresaron a un ambiente más fresco durante 24 horas.
Este descubrimiento demuestra que el impacto de las olas de calor sobre las abejas terrestres puede durar incluso muchas generaciones y convertirse en una situación alarmante.
En particular, las abejas obreras (responsables de recolectar alimento para la colonia) parecen verse más fácilmente afectadas por el calor que los machos.
