2024-09-04 15:28:06
El Ministerio del Interior está examinando cambios radicales que afectarán a los empleados públicos y al ejercicio de sus funciones administrativas, que en determinadas condiciones podrían estar relacionados con los despidos inminentes, al menos inicialmente en el sector público en general.
Como informa a «la democracia» el ministro del Interior, Yannis Ragousis, mientras se elabora la nueva escala salarial, que se espera que altere la vida de los empleados públicos con la inminente reducción de sus ingresos del 30% al 40%, se trabaja para la formación de un nuevo tipo de funcionario público.
Los principales ejes de estos cambios, que deberían estar completados a finales de año, ya que forman parte de las demandas de la troika y por supuesto de los compromisos asumidos por el gobierno hacia ella, incluyen la creación de presupuestos separados para cada ministerio, un acuerdo que orientará y controlará el gasto estatal, la definición de «cuadros de trabajo» para cada organismo público, de modo que la contratación y colocación del personal se realice con nuevos criterios, la movilidad de los empleados públicos, así como el cambio en la estructura y funcionamiento de los servicios públicos con el fin de eliminar solapamientos.
En particular, en este contexto, los empleados públicos (ss: los que quedarán) serán llamados en estas condiciones a constituir los… engranajes de una nueva máquina estatal. Esta máquina comenzará a instalarse en 73 instituciones públicas, que constituyen el núcleo del Estado.
Cada agencia bajo el nuevo régimen deberá preparar un plan de acción anual, que será supervisado por el centro de gobernanza, como se llamará el organismo creado para coordinar la reforma estatal. Con base en los planes de acción anuales, se determinará el monto del presupuesto de la organización, el cual se registrará en el presupuesto estatal. Y esto es para evitar el despilfarro de recursos, la gestión anárquica y los habituales sobrecostes. Según el plan, los responsables no podrán generar «costos artificiales».
La elaboración y ejecución del presupuesto de todos los organismos públicos estará ligada «a la determinación de los costes de los servicios, a la interconexión de los recursos financieros con las estructuras, sistemas, recursos humanos, a la orientación y resultados de las actuaciones de la ‘entidad’. .
El «mapa» de la reforma del Estado también prevé el rediseño «de base cero» de todos, independientemente de los órganos estatales. El objetivo es eliminar solapamientos con otros servicios, aclarar plenamente sus responsabilidades y facilitar su eficiencia. Para ello, como se subraya explícitamente, servirán también los nuevos organigramas de los ministerios, que se elaborarán tras el rediseño de su estructura organizativa y responsabilidades.
La descripción del puesto es el «corazón» del nuevo tipo de empleado público que el gobierno intenta promover mediante la reforma del Estado. Por tanto, sin excepciones, todas las contrataciones de personal -si se producen- a partir de 2012 se basarán en las cualificaciones formales y sustanciales de los candidatos, que serán analizadas previamente en las «fichas de puesto» y se integrarán en las correspondientes convocatorias. Este proceso será independiente del control de contratación, que quedará en manos de la ASEP. Es decir, los organismos públicos ya no anunciarán puestos simplemente determinando si los empleados a contratar tienen estudios universitarios u obligatorios, sino que también incluirán otras titulaciones en función de las necesidades del servicio.
El personal estatal también estará bajo el control del centro de gobernanza que se creará para coordinar centralmente las aboliciones y fusiones de organismos estatales y controlará la preparación de los nuevos organigramas de los ministerios. Los empleados de los servicios públicos generales ya no se denominarán funcionarios, sino funcionarios.
Este cambio, ya anunciado por el propio primer ministro George Papandreou, dio «luz verde» al movimiento masivo de empleados de un servicio a otro. Hoy en día, la movilidad en el Estado se aplica únicamente a los directores generales, quienes, en base a las convocatorias para la asunción de cargos de responsabilidad, pueden trasladarse -de forma voluntaria- de un ministerio a otro. Desde principios de año también será posible que los empleados se trasladen, esta vez de forma obligatoria, de un servicio a otro. La decisión del gobierno es que la movilidad no solo se aplique a los servicios del limitado sector público, sino también hacia y desde DEKO y hacia y desde OTA de primer y segundo grado. Algo completamente lógico, dado que los trabajadores de estas organizaciones serán incluidos directamente en las nuevas nóminas que se están elaborando.
Sin embargo, como base para determinar el alcance de la movilidad del personal, para su mejor y más racional uso, se tomará el registro cualitativo de los empleados, que se realiza bajo la responsabilidad de los secretarios generales de todos los ministerios. Este registro constituirá también la materia prima para la evaluación operativa de la administración pública por parte de la OCDE hasta finales de junio, como también prevé el Memorándum. En una segunda fase también se realizará una estimación firme del personal que abandonará el Estado hasta al menos 2015, período que abarca el Programa de Mediano Plazo.
Makarios V. Lazaridis
{{-CUENTA-}}13{{-CUENTA-}}
