El trigo sarraceno es un alimento básico en los países de Europa del este como Ucrania, Rusia, Bielorrusia y Polonia. Se considera un cereal nutritivo y saludable, incluido en la dieta de millones de personas. Sin embargo, en Europa occidental, el trigo sarraceno no es tan popular y a menudo se percibe como alimento para animales. ¿Pero por qué sucedió esto?
La respuesta a esta pregunta la informa URA-Inform, con referencia a «UNIAN».
Históricamente, el trigo sarraceno se introdujo en Europa a través de Rusia y Europa del Este, y durante mucho tiempo ha seguido siendo un grano “regional”. En Europa occidental predominaban otros cereales, como el trigo, la cebada y la avena, que eran más adecuados para el cultivo local. El trigo sarraceno, a su vez, se ganó la reputación de producto «crudo», considerado más adecuado para la alimentación del ganado.
Otro factor es el sabor y la textura del trigo sarraceno, al que los europeos occidentales no están acostumbrados. Mientras que los europeos del este disfrutan del trigo sarraceno por su sabor a nuez y su textura suave cuando se cocina, otros países pueden encontrar su sabor inusual. Por ejemplo, en Italia, Francia y España, donde predominan la pasta, el arroz y las patatas, el trigo sarraceno se percibe como algo inusual y exótico.
Por tanto, las razones de la impopularidad del trigo sarraceno en Europa son múltiples y están ligadas a características históricas, culturales y gastronómicas. Sin embargo, dado el creciente interés por una alimentación saludable, quizás el trigo sarraceno tarde o temprano pueda ocupar el lugar que le corresponde en las mesas europeas.
También hemos informado cuáles son los alimentos más perjudiciales para comer el segundo día después de cocinarlos.
