2024-09-20 14:36:06
BUENOS AIRES, (Xinhua) — El gobierno argentino ha logrado cumplir con sus obligaciones de deuda hasta la fecha, utilizando las reservas del Banco Central y mecanismos de refinanciamiento, pero las obligaciones futuras, especialmente con los tenedores de bonos extranjeros, podrían ser más difíciles de manejar. Indicó hoy jueves el economista Gustavo Neffa.
«Según nuestros cálculos, en 2025 Argentina deberá pagar a los tenedores de bonos extranjeros aproximadamente 5.550 millones de dólares en capital e intereses. La situación es complicada. Y el gobierno tal vez no tenga otra opción que reestructurar la deuda”, dijo a Xinhua Neffa, director de la consultora financiera Research For Traders.
El economista destacó que si bien hubo una recuperación de las reservas internacionales en agosto luego de la importante caída registrada a mediados de año, esto puede no ser suficiente para cubrir los próximos vencimientos.
«Creemos que la recuperación de las reservas en agosto podría haber marcado un cambio de tendencia y que, a partir de ahora, los balances sean positivos. Sin embargo, dependerá en gran medida de las liquidaciones del sector agroindustrial y de los ingresos de divisas por lavado de dinero”, explicó.
En este sentido, el profesor de la Universidad de Buenos Aires también se refirió a la medida antilavado propuesta por el gobierno del presidente Javier Milei, que tiene como objetivo regularizar bienes y activos no declarados y por ende también fortalecer la capacidad recaudatoria.
Asimismo, el Ejecutivo ha implementado un régimen de flexibilidad tributaria y aduanera para las empresas inversoras, formalmente denominado Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI), con el objetivo de atraer capital.
«Aunque no hay una cifra firme de lo que se podría lograr a través del lavado de dinero y a través de RIGI, el gobierno no debería descartar una reestructuración de la deuda», afirmó Neffa al respecto.
«La situación de Argentina es compleja en materia de deuda. El Gobierno de Milei, hasta el momento, ha respetado sus obligaciones, tanto con las reservas del Banco Central de la República Argentina, para la deuda en dólares, como con el rollover para la deuda en pesos», agregó.
El experto destacó que, hasta la fecha, Argentina ha logrado hacer frente a sus deudas porque, en los primeros cinco meses del año, logró incrementar sus reservas en aproximadamente 16.400 millones de dólares gracias a las liquidaciones del sector agroexportador, situación que eso comenzó a cambiar a partir de junio debido a las ventas de divisas que tuvo que realizar el Banco Central para contener la suba del dólar paralelo.
«A lo que habrá que pagar en deuda en dólares, habrá que sumarle la deuda en pesos, pero esta última corre el riesgo de renovarse (…) En cualquier caso, el Gobierno tendrá que dejar de utilizar las reservas para intervenir el mercado de tipos de cambio. Y utilizarlos para cumplir con las obligaciones de deuda”, dijo.
Además, Neffa afirmó que algunas medidas, como la reducción de los impuestos a las importaciones, que se implementará a partir del próximo lunes, tendrán un impacto significativo en el resultado fiscal y en la evolución de las reservas.
“A partir del 2 de septiembre se reduce el ‘Impuesto PAÍS’ al 7,5% con miras a su eliminación a finales de este año, lo que podría generar un aumento de las importaciones, impactando el saldo de reservas”, comentó.
Otro gran desafío que enfrenta el gobierno de Milei, según Neffa, es la salida de los controles cambiarios «pospuestos por falta de dólares».
Según el economista, la idea del gobierno es afrontar la deuda recurriendo al superávit fiscal, sin tener que refinanciar.
“Dependerá de los dólares que entren por la balanza comercial, por el lavado de dinero, por la RIGI, por los préstamos, entre otros; Si no se logran estos objetivos no quedará más remedio que refinanciar la deuda”, advirtió.
“La reducción del riesgo país empujará a la Argentina a volver a tener financiamiento en los mercados voluntarios, pero dependerá de las medidas que tome el gobierno para salir del control cambiario o bursátil sin mayores inconvenientes y con las condiciones necesarias para hacerlo”, subrayó. . concluyó.
