2024-09-25 10:31:06
En entrevista exclusiva con LA HORA, el expresidente de la República, Lenín Moreno, subrayó que su decisión de romper con el correísmo fue acertada, al señalar el deterioro de las libertades y la calidad de vida que se evidencia en Venezuela.
A medida que avanza la compleja situación y el deterioro de la democracia en Venezuela, cada vez más analistas, historiadores e incluso sectores del Ecuador comienzan a considerar la decisión tomada por el Presidente como un hecho fundamental para la institucionalidad y salvación de la democracia del ex Presidente. República, Lenín Moreno, para romper vínculos con el expresidente y prófugo, Rafael Correa.
Aunque para el correísmo Moreno es visto como un traidor. El deterioro de las libertades y del sistema democrático, así como el autoritarismo del régimen de Nicolás Maduro, sostenido en Ecuador sólo por la Revolución Ciudadana, revelan el modelo de gobierno al que pretendían conducir a la nación.
En entrevista con LA HORA, Moreno destacó algunas de las experiencias y aprendizajes que le dejó su paso como presidente de Carondelet, advirtiendo que “la democracia siempre estará en riesgo”, debido a que la gente intenta cambiar la forma de gobierno para sus intereses. .
Agregó que quien ocupe la presidencia debe hacer “un ejercicio de humildad y tolerancia” para respetar la libertad de quienes se le oponen.
Recordó que, desde el primer momento, cuando aceptó la candidatura, expresó sus diferencias respecto a la forma en que se manejaba el gobierno de Ecuador: “Me dijo que el proyecto se iba a perder y le dije: ‘tú sabes muy pues que no estoy de acuerdo con tu forma de gobierno’, y Lenín me dijo, tú serás presidente, él (Correa) no lo respetó, así como no suele cumplir sus promesas de manera permanente».
Moreno: ‘La historia será generosa’
Al ser cuestionado sobre el sentimiento de rechazo y odio que se genera en las filas del correísmo, Moreno volvió al pensamiento del ex primer ministro inglés, Winston Churchill, “dijo que la historia será generosa conmigo porque decidí cambiarla. «Decidí cambiar la historia porque no convenía para el futuro del Ecuador y con el tema de Venezuela estamos demostrando que eso era cierto».
Aclaró que el cambio en Ecuador se logró gracias a la participación de la ciudadanía: “Yo no lo cambié, lo cambiaron los ciudadanos, las organizaciones sociales, los líderes políticos y los medios de comunicación, cuando nos permitimos expresarnos de manera totalmente libre. , aquí estamos cambiando la forma de gobernar».
Momento decisivo para la democracia
Este Diario consultó al exvicepresidente de la República, Otto Sonnenholzner; a la académica y analista política Saudia Levoyer; y el analista y director de la Asociación de Diarios del Ecuador, Francisco Rocha, sobre el punto de inflexión propuesto por Moreno y todos coinciden en que ha roto la historia del país.
Sonnenholzner dijo que “fue, sin duda, un momento decisivo para la recuperación democrática e institucional del Ecuador y su importancia es más evidente hoy, cuando vemos la crisis en Venezuela y cómo el correísmo apoya frontalmente a ese régimen autoritario”.
Subrayó que, al sumarse a la propuesta de Moreno, lo hizo con el objetivo de «combatir la impunidad, erradicar el autoritarismo y recuperar las libertades». Agregó que a pesar de la crisis que sigue viviendo Ecuador, la transición de Moreno «ha permitido mantener el rumbo democrático, diferenciándose de otros países de la región».
Levoyer, por su parte, indicó que la postura de Moreno fue una decisión a conciencia, luego de haber apoyado al correísmo durante unos seis años. «En cualquier caso, digamos que ganó el espíritu democrático, que nos permitió hacer algunos cambios que nunca han sido suficientes y que hasta la fecha no han sido suficientes, porque todavía estamos atrapados en muchos problemas institucionales», observó.
Francisco Rocha subrayó que en la decisión de Moreno de impulsar un cambio de modelo y abordar el correísmo para defender la democracia «sin duda, para seguir trabajando en la reconstrucción de la democracia, el respeto a las instituciones fue un factor clave». (ILS)
La recuperación de la institucionalidad es una deuda pendiente
Rocha, Levoyer y Sonnenholzner resaltaron que aún queda trabajo por hacer para completar el rescate de las instituciones de Ecuador, que fueron severamente dañadas durante los 10 años del régimen correísta.
Rocha advirtió que “reinstitucionalizar Ecuador no es una tarea fácil. Hasta ahora lo más fuerte que tenemos es gracias a la Fiscalía General del Estado”, en alusión a los casos Metástasis y Purga.
Destacó que es imperativo “seguir trabajando para salir de esta situación, pero hay que ser conscientes, sobre todo, de lo que se puede hacer con justicia”.
En este sentido, para Levoyer es importante que la ciudadanía tenga presente que el país debe transformarse a partir de dos cuestiones fundamentales. «Uno es el enfoque en la salida de la gente de la pobreza, en el desarrollo social, porque esto está anclado en la cuestión de la seguridad, y la seguridad es la segunda cuestión que atraviesa completamente cualquier actividad política que tendrá lugar en el país». señaló.
Para el académico, más allá de los cambios políticos e institucionales que deben desarrollarse en proyectos de largo plazo, otro aspecto a fortalecer es la transformación de la estructura estatal: “¿cómo se mejorará? Por ejemplo, el Consejo de Participación Ciudadana, que se ha convertido en un gran tema desde hace mucho tiempo”.
Sonnenholzner llamó a los ecuatorianos a mantenerse vigilantes y reconocer que “las libertades y la democracia, ahora recuperadas, requieren de un cuidado constante. Es fundamental buscar continuamente la modernización de las instituciones y luchar sin descanso contra la corrupción».
En este sentido, recomendó a la ciudadanía “fomentar el pensamiento crítico y fortalecer los medios independientes como pilares de una sociedad libre e informada. Necesitamos urgentemente alcanzar un consenso sobre el desarrollo de políticas estatales de largo plazo que den continuidad a la agenda de un país independientemente de los caprichos de nuestra política».
