Insisten en suprimir los recibos obligatorios por importes inferiores a 30 euros, como informó el viernes el periódico «Standard». Estas pruebas se extenderían cada día a más de 1.500 kilómetros y, por lo tanto, consumirían grandes cantidades de madera, según declaró al Mittagsjournal Ö1 el presidente de la asociación económica ÖVP, Kurt Egger.
Christoph Matznetter, vicepresidente de la Cámara de Comercio y portavoz económico del SPÖ, al igual que otros funcionarios de todos los partidos, aboga por un límite de 50 euros, por debajo del cual no será necesario emitir ningún recibo a menos que los consumidores lo soliciten. Según “Standard”, la Cámara de Comercio ha acordado un límite de 30 euros. La enmienda correspondiente fue enviada al Parlamento Económico en junio. Todas las partes aceptaron esta solicitud.
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Un cambio legislativo correspondiente podría entrar en vigor no antes de mediados de 2025, afirmó Matznetter. El Ministerio de Hacienda ha comunicado a la ORF que tiene intención de digitalizar la distribución de documentos y actualmente está examinando la propuesta.
Algunas empresas ya ofrecen la posibilidad de elegir entre recibo en papel y factura digital. Spar ahorró 444 kilómetros de papel durante el primer año. Lidl Austria afirma haber ahorrado 11,5 millones de vales.
Sin embargo, la Cámara de Trabajo advirtió que en el caso de la digitalización, normalmente se exigiría a los clientes que revelen sus datos personales. Además, también hay que tener en cuenta los derechos de garantía, explica a «Standard» Gabriele Zgubic, experto de la Cámara del Trabajo.

