En un momento histórico que quedará grabado en los anales de la República Francesa, Nadège Abomangoli se convirtió en la primera mujer negra en presidir una sesión de la Asamblea Nacional, rompiendo así un techo de cristal de más de dos siglos.
Un viaje ejemplar que inspira respeto
De Brazzaville al hemiciclo, el viaje de este político es una fuente de inspiración. Elegido con el 52,60% de los votos en la primera vuelta en el décimo distrito electoral de Seine-Saint-Denis, este ex activista de SOS Racisme que se convirtió en tercer vicepresidente de la Asamblea Nacional encarna la renovación de la política francesa.
Este graduado de Sciences Po Paris, que ha ascendido en todos los niveles de compromiso político –desde el activismo local hasta las responsabilidades nacionales– demuestra que las barreras están hechas para derribarlas. Su histórica presidencia de la sesión dedicada a examinar el presupuesto de 2025 marca un punto de inflexión decisivo en la representación de la diversidad en la cúpula del Estado.
Por Alain-Claude Ndom para 237online.com
