| Patrick Pisal Hamida, director general, y Joël Andrinirina, subdirector general técnico de Telma, ayer. |
La competencia está en pleno apogeo en el mercado de las telecomunicaciones. Durante una rueda de prensa ayer en Andraharo, Telma presentó una nueva oferta de fibra óptica a 49.000 ariary. Según Patrick Pisal Hamida, director general de la empresa, se trata de una oferta dirigida a familias, con una velocidad de 200 Mbps “Es la oferta más barata de África. Esta fibra es posible gracias a varios años de inversión en Madagascar. Cada año invertimos más de 80 millones de euros en todas las tecnologías, lo que nos ha permitido alcanzar este resultado. Para tener esta fibra tuvimos que hacer inversiones importantes”, admite. Menciona de paso la inversión en cuatro cables submarinos para la Isla Grande y la creación de un enlace en varias grandes ciudades del país, con miras a la conectividad. Hasta ahora, el coste del acceso a la fibra ha luchado por caer por debajo de los cien mil ariarios. Un lujo para la mayoría de los malgaches, por no hablar de la baja tasa de penetración de Internet en todo el país.
Actualmente todo el mundo está ocupado implementando Internet e invirtiendo fuertemente en infraestructura. Recientemente, otro operador obtuvo la licencia que le permite utilizar fibra óptica, después de haber comprado la licencia global por 30 millones de euros el año pasado. Por tanto, ya son tres las empresas autorizadas para instalar fibra óptica en la Isla Grande. Por su parte, el Estado también había anunciado la «liberalización total» del sector de las telecomunicaciones. El Ministerio de Desarrollo Digital, Correos y Telecomunicaciones anunció en su plan estratégico digital la creación de diversas infraestructuras, es decir, la instalación de torres de alta tensión en toda la isla, con especial atención en las zonas sin salida al mar, para mejorar el servicio ofrecido por los operadores. «Esta implementación tiene como objetivo garantizar una amplia cobertura de Internet, incluso en las regiones más remotas del país», afirma.
Itamara Randriamamonjy
