SITUACIÓN
El 30 de octubre de 2024, la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair alcanzó una producción superior a los 1.000 megavatios (MW) gracias a las fuertes lluvias registradas en la región, contribuyendo a una notable reducción de los tiempos de corte de energía en varias zonas del país. Esta situación también ha permitido que otras grandes centrales hidroeléctricas del sur del país, como Mazar, Paute-Molino y Sopladora, suspendan sus operaciones, permitiendo que sus cuencas recuperen parte de su capacidad.
La producción de Coca Codo Sinclair, que opera sin tanque propio, aumenta cada vez que hay lluvias constantes en su zona, lo que la obliga a maximizar la producción de energía. Gracias a este aumento, los días 28 y 30 de octubre los sectores afectados por apagones de hasta 14 horas vieron reducida la duración de los cortes, con un considerable alivio para los ciudadanos.
Según un informe de la Corporación Eléctrica del Ecuador (CELEC), esta estrategia resultó en la recuperación parcial del embalse de Mazar, lo que incrementó otros dos metros el nivel del agua. A las 14.00 horas del 30 de octubre, la cuenca de Mazar alcanzó los 2.112,10 metros sobre el nivel del mar, 4 metros por encima del mínimo crítico, aunque todavía a 38,9 metros del nivel operativo ideal.
La situación supone un respiro para el sistema hidroeléctrico nacional, cuya estabilidad se ha visto comprometida en los últimos meses por la falta de lluvias y las escasas reservas de agua, que han obligado a cortes eléctricos prolongados.
