Encendedor será la declaración de impuestos que presentarán en 2025 los trabajadores por cuenta propia, los autónomos, las empresas individuales, los trabajadores que cobran con un pago «en bloque» pero también los que han contratado empleados a tiempo completo este año.
El impuesto comercial, el memorial «haratsi», será eliminado definitivamente del mapa fiscal en 2025 para más de 750.000 contribuyentes, con un beneficio fiscal anual que comenzará desde 325 euros y alcanzará incluso más de 500 euros en caso de que las empresas comerciales mantengan una sucursal. Según el plan del Gobierno, el impuesto seguirá siendo una carga adicional para las personas jurídicas hasta 2027. La abolición del impuesto ficticio se incorporará al nuevo proyecto de ley tributario que se someterá a consulta pública dentro de una semana, para luego tomar el camino de el Parlamento.
¿Quién huye?
Cabe señalar que el Gobierno, junto con la fijación del ingreso mínimo presunto para los profesionales autónomos, había tomado medidas este año en una primera fase para reducir en un 50% los honorarios profesionales que les gravan, hasta los 325 euros.
El impuesto de solicitud, introducido como «impuesto de emergencia» en 2011, un año después del estallido de la crisis financiera, queda abolido para los profesionales. En particular, en 2025 quedarán exentos del pago de la tasa de inscripción:
- Trabajadores por cuenta propia y autónomos, con la carga fiscal reducida en al menos 325 euros. También se suprime la tarifa de autoservicio por cada mostrador de autoservicio, que asciende a 300 euros.
- Personas naturales cuyos ingresos provengan de una actividad de servicios individual o de una profesión independiente y tengan contrato escrito con un máximo de tres personas naturales y/o jurídicas, o el 75% de sus ingresos brutos provengan de una persona física y/o jurídica. El beneficio anual para los contribuyentes varía entre 400 y 500 euros.
- Empresas con una facturación bruta de hasta 2 millones de euros que en 2024 incrementaron el número de empleados a tiempo completo en al menos 3/12 respecto al año anterior.
- Agricultores en régimen normal para los que hayan transcurrido los primeros 5 años desde la fecha de llevanza de la contabilidad y su inclusión en la situación normal del IVA.
- Pescadores costeros que faenan individualmente o en forma de copropiedad o asociación civil con embarcaciones pesqueras de hasta 12 metros, entre verticales.
- Empresas en liquidación, quiebra o inactividad.
El impuesto de ficción se seguirá cobrando a las personas jurídicas de la siguiente manera:
1. Para las personas jurídicas que realicen actividades comerciales y tengan su sede en zonas turísticas y en ciudades o pueblos con una población de hasta 200.000 habitantes, 800 euros al año.
2. Para las personas jurídicas que ejerzan una actividad comercial y estén radicadas en ciudades con una población superior a 200.000 habitantes, 1.000 euros al año.
3. Por cada sucursal, 600 euros al año.
Se entiende por sucursal cualquier establecimiento profesional en el país, fuera de la sede de la empresa, donde se desarrolla la actividad productiva o comercial. Para efectos de la imposición de la tarifa comercial, no se consideran sucursales los alojamientos turísticos dentro de espacios de exposición temporal y las estructuras comerciales temporales que funcionen por un período de hasta 30 días, las estructuras comerciales alojadas en diferentes pisos, contiguos o no, del edificio. mismo complejo de edificios. las edificaciones tradicionales, según PD 33/1979 (A’ 10), que funcionan en edificios separados pero con una única licencia de funcionamiento, que se incluye como una única estructura en una misma unidad turística, así como las empresas agrícolas en el caso de ) del apartado 1 del artículo 2 de la Ley 3874/2010 (A’ 151), según corresponda.
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