El martes por la noche, un joven residente del centro de radioterapia del oncodispensario de Vratsa intentó suicidarse sin éxito. El Dr. Blagovest Kostadinov se tragó una docena de pastillas sedantes de Xanax mientras estaba en casa y se desplomó. Sin embargo, un conocido suyo lo encontró accidentalmente y pidió ayuda.
El joven médico fue ingresado inmediatamente en la unidad de cuidados intensivos del hospital de Vratsa, donde sus compañeros lograron salvarlo. Aún se encuentra en sala, confirmaron desde allí.
Según información inicial, aún no confirmada, el Dr. Kostadinov dejó una nota de muerte. En él escribió que estaba bajo una enorme presión por parte de sus colegas médicos para que testificara contra el director de la clínica de oncología, Dr. Grigor Tomov, detenido y ya acusado, pero él se negó.
Quienes conocen la vida del joven médico dicen que el doctor Kostadinov tenía una psique bastante inestable y un tipo introvertido. Tampoco se pueden confirmar las afirmaciones en sitios web locales de que el Dr. Blagovest Kostadinov se quitó la vida después de ser interrogado por el Servicio de Seguridad Nacional.
