Los científicos han hecho un nuevo descubrimiento sobre la existencia de una “segunda luna”

A finales de septiembre, los astrónomos registraron un nuevo satélite temporal de la Tierra: el asteroide 2024 PT5. Según la investigación, su origen está asociado al material expulsado de la superficie de la Luna durante una colisión con otro asteroide.

El espacio lo informa.

Dado que la propia Luna se formó a partir de material separado de la Tierra, podemos decir que el asteroide permaneció en el «círculo familiar» durante dos meses. Ya el 25 de noviembre abandonará las cercanías del planeta, continuando su viaje al espacio.

Según la teoría más común, la Luna se formó hace unos 4 mil millones de años como resultado de una poderosa colisión de la Tierra con un gran cuerpo celeste parecido a un planeta. Como resultado de este cataclismo, se arrojaron al espacio escombros rocosos que con el tiempo, bajo la influencia de la gravedad, se fusionaron en nuestro actual satélite natural.

Los científicos creen que el asteroide 2024 PT5, que temporalmente se convirtió en el segundo satélite de la Tierra, pudo haber aparecido como resultado de la expulsión de material de la Luna después de una poderosa colisión. Este asteroide es probablemente un gran fragmento de la Luna y ahora forma parte del grupo Arjuna.

Los investigadores también sugieren que todos los asteroides de este grupo pueden haberse formado a partir de la Luna tras una serie de impactos. Los científicos llegaron a estas conclusiones después de un análisis detallado del asteroide 2024 PT5 mientras estaba cerca de la Tierra. La gravedad del planeta lo capturó el 29 de septiembre, pero no tendrá tiempo de completar una revolución completa alrededor de la Tierra y abandonará para siempre sus alrededores el 25 de noviembre.

La rápida rotación del asteroide y su composición química apoyan la hipótesis de que efectivamente puede tratarse de un fragmento de la Luna. El grupo de asteroides Arjuna incluye objetos espaciales cuya órbita alrededor del Sol prácticamente coincide con la de la Tierra a una distancia de unos 150 millones de kilómetros de la estrella.

Estos asteroides son capaces de acercarse a la Tierra a una distancia máxima de 4,5 millones de kilómetros, moviéndose a una velocidad de aproximadamente 3500 km/h. En tales condiciones, la gravedad de la Tierra a veces puede capturar una, convirtiéndola en un satélite temporal, o “segunda Luna”, por un tiempo.

Periódicamente aparecen satélites naturales temporales cerca de la Tierra. En ocasiones los asteroides permanecen en la órbita de nuestro planeta sólo unos días, semanas o meses, y muchas veces lo abandonan sin haber completado una revolución completa.

Anteriormente, Cursor escribió que estudios recientes de datos geofísicos y geoquímicos arrojan dudas sobre la teoría de una colisión gigante, que se cree que condujo a la formación de la Luna. Los científicos aún no han encontrado pruebas convincentes que respalden esta hipótesis.

You may also like

Leave a Comment