para el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO)A él Paquete económico 2025 presentado por secretario del tesoro No muestra un equilibrio efectivo entre ingresos y gastos.
Diego Díaz, coordinador de Finanzas Públicas del instituto, subrayó que se propone que este desequilibrio entre ingresos y gastos se mantenga en términos nominales y que una vez ajustado por inflación tendrá una caída de 3,3% en términos reales, lo que implica una importante cortar en muchos artículos.
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El investigador explicó que de los 48 sectores en los que se dividen los gastos y presupuestos, incluidos organismos autónomos, organismos y empresas estatales como Pemex y CFE, de estos 48, 36 sufrirán recortes en términos reales.
Destaca que los organismos autónomos tienen un presupuesto asignado, aunque se plantean su desaparición, «… en última instancia vemos que este recorte afectará a partidas que inciden directamente en la calidad de vida de la población».
Diego Díaz invitó a los legisladores a evaluar el impacto que tendrá este presupuesto de gasto en la calidad de vida de los ciudadanos y en la competitividad del país.
El investigador financiero insistió en que el ajuste fiscal propuesto no es muy creíble, ante el panorama muy optimista presentado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.
«Este es un ajuste que tendrá implicaciones importantes en la calidad de vida de la población, especialmente en términos de salud y seguridad, temas muy delicados para la población mexicana».
El Instituto Mexicano para la Competitividad ha precisado que, a falta de una reforma tributaria que incremente sustancialmente los ingresos del sector público federal, la Secretaría de Hacienda propone que la consolidación fiscal para reducir el desequilibrio entre ingresos y gastos observado en 2024 se logre mediante un ajuste en los impuestos públicos. gasto, que pasaría de los 9.220 millones de pesos esperados para 2024 a 9.300 millones en 2025: una reducción de -3,3% en términos reales.
De implementarse, este ajuste fiscal se reflejaría en un cambio favorable en la tendencia de los tres principales indicadores de la posición fiscal del sector público, que son el requerimiento de financiamiento del sector público, el saldo presupuestario o tradicional y el saldo primario.
En el caso de las necesidades de financiamiento del sector público (RFSP), la medida más amplia del déficit, pasarían de 1.990 mil millones de pesos en 2024 a 1.430 mil millones en 2025.
Medidos como porcentaje del PIB, se reducirían del 5,9% al 3,9% entre estos años. Este último porcentaje es 0.9 puntos superior al sugerido por la SHCP en los Criterios Pre-Generales de Política Económica (PCGPE) presentados a finales de marzo de este año (3,0%).
En cuanto al saldo presupuestario, que mide la diferencia entre el gasto neto pagado y los ingresos presupuestarios, este pasaría de un déficit de 1,69 billones de pesos en 2024 a uno de 1,17 billones en 2025, el IMCO.
Añadió que, como proporción del PIB, el déficit presupuestario aumentará del 5,0% en 2024 al 3,2% en 2025, según datos ofrecidos en su momento en el Paquete Económico 2025.
Las proyecciones del Tesoro según las cuales creceremos entre un 2 y un 3% no coinciden con las expectativas de otros organismos internacionales como el FMI que estima un 1,3%, el Banco Mundial un 1,5%, la OCDE un 1,2%, el Banco de México un 1,2%. y BBVA 1%, resuelta.
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