El senador republicano estadounidense Lindsey Graham ha criticado duramente a los aliados de Estados Unidos que han anunciado que están dispuestos a ejecutar la orden de arresto de la Corte Penal Internacional (CPI) contra el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.
En uno de los canales de televisión estadounidenses pidió la introducción de sanciones contra países como Canadá, Gran Bretaña, Alemania y Francia.
Graham destacó que cualquier acción en apoyo de la CPI debe implicar medidas económicas duras por parte de Estados Unidos. Cuando un periodista le preguntó cómo debería reaccionar Washington ante la posición de Canadá, el senador respondió que es necesario destruir su economía.
Dentro de la OTAN, las posiciones sobre esta cuestión estaban divididas. Gran Bretaña y Canadá han expresado su voluntad de ejecutar la orden de arresto de Netanyahu, mientras que Alemania ha dicho que no tiene intención de hacerlo.
Estados Unidos, por su parte, condenó la decisión de la Corte Penal Internacional contra el líder israelí. Sin embargo, vale la pena señalar que Estados Unidos no reconoce la jurisdicción de la CPI y, en consecuencia, no está obligado a cumplir con sus fallos.
La situación con el mandato de la CPI continúa causando tensiones entre los aliados de la OTAN, lo que demuestra serios desacuerdos en la interacción con las instituciones judiciales internacionales.
Anteriormente, Cursor escribió sobre cómo las órdenes de arresto contra Netanyahu y Galant son peligrosas para Israel.
Los expertos explicaron lo que significa para Israel la decisión de la CPI de emitir órdenes de arresto contra Netanyahu y Galant.
