CIENTOS MUERTOS
En 2016, el ejército sirio –apoyado por el poder aéreo ruso– recuperó zonas controladas por los rebeldes de Alepo, una ciudad dominada por su emblemática ciudadela.
Damasco también dependió de los combatientes de Hezbollah para recuperar franjas de Siria perdidas ante los rebeldes al comienzo de la guerra, que comenzó en 2011 cuando el gobierno reprimió las protestas. Pero Hezbollah ha sufrido grandes pérdidas en su lucha con Israel.
Antes de esta ofensiva, HTS, liderado por la antigua rama de Al-Qaeda en Siria, ya controlaba franjas de la región de Idlib, el último gran bastión rebelde en el noroeste.
HTS también controló partes de las provincias vecinas de Alepo, Hama y Latakia.
Los últimos combates han matado a más de 412 personas, en su mayoría combatientes pero también al menos 61 civiles, según el Observatorio, que cuenta con una red de fuentes dentro de Siria.
El Observatorio dijo que los avances rebeldes encontraron poca resistencia.
Dijo el domingo que el ejército fortaleció sus posiciones alrededor de la cuarta ciudad más grande de Siria, Hama, a unos 230 kilómetros al sur de Alepo, y envió refuerzos al norte de la provincia circundante.
Los rebeldes han tomado docenas de ciudades en todo el norte, incluidas Khan Sheikhun y Maaret al-Numan, aproximadamente a medio camino entre Alepo y Hama, dijo el Observatorio.
Los ataques aéreos en partes de Alepo fueron los primeros desde 2016. Un residente dijo a la – que la mayoría de los lugareños estaban «escondidos en casa».
