Según Reuters el 2 de diciembre, la rápida proliferación de satélites y basura espacial hará que la órbita terrestre baja sea inutilizable a menos que empresas y países colaboren y compartan los datos necesarios para gestionar esta zona del espacio.
Un grupo de expertos de las Naciones Unidas (ONU) sobre coordinación del tráfico espacial identificó la necesidad de tomar medidas urgentes y pidió una base de datos común integral de objetos en órbita, así como un marco internacional para monitorearlos y gestionarlos.
Los datos de Slingshot Aerospace (EE.UU.) muestran que más de 14.000 satélites, incluidos aproximadamente 3.500 satélites, no operan en órbita terrestre baja. A su lado hay alrededor de 120 millones de restos de lanzamientos, impactos y desgaste, de los cuales sólo unos pocos miles son lo suficientemente grandes como para poder rastrearlos. «Con tantos objetos lanzados al espacio, debemos hacer todo lo posible para garantizar la seguridad espacial», destacó Aarti Holla-Maini, directora de la Oficina de las Naciones Unidas para Asuntos del Espacio Ultraterrestre (UNOOSA).
