El editor del periódico libanés Al-Akhbar, Ibrahim al-Amin, informó en su artículo que las nuevas autoridades en Siria han transmitido un mensaje a los grupos palestinos que operan en territorio sirio, pidiéndoles que entreguen sus armas.
Según al-Amin, los representantes del régimen de Bashar al-Assad habían proporcionado anteriormente refugio y campos de entrenamiento a grupos como Hamás y la Jihad Islámica. Ahora los rebeldes sirios han dicho que su política hacia Israel será «neutral». Hicieron hincapié en que no tolerarán ninguna actividad armada de los palestinos contra Israel desde Siria.
El artículo afirma además que «las nuevas autoridades sirias no están discutiendo el establecimiento de relaciones con Israel, sino que están tomando medidas concretas destinadas a prevenir amenazas existentes o posibles contra Israel desde su territorio».
Como primer paso, se anunció que Hayat Tahrir al-Sham había informado a grupos palestinos que no habría más armas, campos de entrenamiento ni cuarteles militares en territorio sirio. Las facciones palestinas tendrán que disolver sus fuerzas armadas, recibiendo a cambio apoyo político y humanitario del nuevo régimen sirio.
Estos cambios también afectarán al Líbano, donde ya se está desarrollando un proyecto para eliminar los campos palestinos. Esto no se hace para disolver las fuerzas militares, sino para prepararlas para su reasentamiento en el Líbano.
Anteriormente, Kursor escribió que la Duma estatal propuso instalar a Assad en un nuevo edificio en Mariupol.
