El Gobierno pagará un 33,5% más por la salud de los funcionarios para salvar el concierto con Muface | Economía

El Gobierno está haciendo todo lo posible para intentar salvar el concierto de Muface y garantizar así la salud concertada de 1,5 millones de funcionarios y sus familias. El martes, el Gabinete aprobó una autorización presupuestaria para proponer una nueva licitación que pagará un 33,5% más a las aseguradoras interesadas en prestar este servicio. Las empresas Adeslas, Asisa y DKV estaban presentes en el actual acuerdo sanitario para los empleados públicos, pero las tres habían excluido su continuación.

Estas aseguradoras habían considerado la mejora ofrecida inicialmente por el Gobierno -17%- insuficiente para cubrir la salud del colectivo de empleados de la administración, por lo que decidieron el 5 de noviembre dejar vacío el concierto de Muface, llamando así la atención sobre la salud de 1,5 millones de personas. permaneció en el aire. Las entidades se quejan de que en el actual acuerdo 2021-2024 han perdido 600 millones por la escasez de primas recibidas, el fuerte incremento de costes y una mayor siniestralidad.

La autorización presupuestaria prevé que Muface señalará una licitación a tres años, para el período 2025-2027, con el citado incremento del 33,5% en las primas que cobrarán las aseguradoras. En total, el Gobierno calcula desembolsar 4.478 millones de euros en estos tres años para cubrir la asistencia sanitaria de los empleados públicos acogidos a Muface, que son en su mayoría docentes (65%). La distribución temporal de esta cantidad global será igual a 1.303 millones de euros en 2025; 1.490 millones de euros en 2026; y 1.685 millones de euros en 2027. El importe global supera en casi 1.000 millones de euros lo que se paga según el acuerdo actual.

Con esta disposición la prima aumentará un 19,37% en 2025; 7,25% en 2026 y 4,32% en 2027, con un incremento acumulado del 33,5% en tres años. Y, con ello, la prima media por mutualista al año pasará de los 1.032,12 euros actuales a 1.262,28 en 2027. En cuanto al concierto para la asistencia sanitaria en el exterior, el presupuesto asciende a 77,7 millones de euros. A partir de sus aportaciones, se incluyó una novedad en el convenio, modificando la fórmula de cálculo de la prima. Además, como novedad, pasaremos de una prima lineal a una prima creciente en función de los grupos de edad, de modo que paguemos más por asegurar a los grupos de mayor edad y menos por los más jóvenes.

La portavoz de la ministra, Pilar Alegría, explicó tras el Consejo de Ministros que «con esta disposición el Gobierno mantiene su compromiso de impulsar una nueva licitación para Muface a finales de año». También ha querido trasladar un mensaje de tranquilidad a los empleados públicos afectados, «porque seguirán recibiendo las prestaciones sanitarias como hasta ahora, mientras se ultima el nuevo convenio».

A partir de ahora Muface -que depende del Ministerio de la Función Pública- deberá publicar el nuevo aviso en el portal de contratos estatales. Llegará entonces el momento en que las aseguradoras tendrán que analizar si las nuevas condiciones les hacen atractiva la participación en el concierto. Este proceso está abierto a todas las compañías aseguradoras de salud que operan en España, aunque sólo las mencionadas parecen estar interesadas. Según fuentes del sector, Asisa estaría dispuesta en general a aceptar la mejora del 33,5%. Mientras que Adeslas y DKV, por su parte, tendrán que analizar más a fondo la cuestión, ya que, entre otras cosas, prefirieron convenios bienales y anuales respectivamente, y no trienales, como el que propone el Gobierno.

Fuentes de Adeslas valoran el «esfuerzo» realizado por el ejecutivo para mejorar la oferta y aseguran que la estudiarán en los próximos días, una vez que la propuesta de acuerdo sea trasladada al Boletín Oficial del Estado (BOE). Naturalmente, recuerdan que pedían más, y señalan que un acuerdo de tres años, en lugar de los dos previstos, implica asumir más riesgos «por imprevistos y costes imprevistos». DKV llegó a pedir un aumento del 40%.

La incertidumbre que generó la decisión de las aseguradoras de no asistir a este concierto hizo que todos los mecanismos de los Ministerios de Hacienda y Función Pública se pusieran en acción para trabajar en una nueva oferta pública, lo que derivó en la oferta de este martes.

El grupo de funcionarios se puso en pie de guerra desde el primer momento, saliendo a la calle en varias manifestaciones para pedir al Gobierno que mejorara su oferta para mantener el sistema sanitario que tienen con Muface. Sin embargo, el ministro de Transformación Digital y Servicios Públicos, Óscar López, siempre ha garantizado que habrá una nueva licitación de Muface a finales de año. Como último recurso, el Ministerio recuerda que tienen la prerrogativa de forzar una prórroga del acuerdo y prorrogarlo hasta septiembre de 2025.

Tras conocer esta nueva oferta, el sindicato de empleados públicos CSIF, promotor de la última manifestación que tuvo lugar el pasado fin de semana en Madrid para pedir una nueva licitación, llamó a la prudencia a la espera de conocer la postura de las aseguradoras que actualmente prestan sus servicios. Servicios en el concierto. En cualquier caso, aseguraron que «es una buena noticia que se haya incrementado la prima para mejorar la asistencia sanitaria».

El modelo Muface nació hace 49 años cuando varias mutuas de empleados públicos se unieron para ofrecerles una cobertura sanitaria específica. En la década de 1970 la salud pública aún no estaba plenamente desarrollada, por lo que se prefirió mantener la posibilidad de que los empleados públicos pudieran optar, mediante beneficio mutuo, por recibir servicios médicos a través de una aseguradora concertada. El sistema todavía se mantiene hoy y, cada año, los profesores, la policía nacional o los funcionarios penitenciarios pueden elegir si quieren asistencia sanitaria pública o concertada.

El futuro de este peculiar sistema de prestación de servicios médicos ha provocado importantes conflictos dentro del gobierno. El Ministerio de Sanidad, controlado por Sumar y dirigido por Mónica García, elaboró un informe en el que defendió que era «factible y razonable» que todos los funcionarios fueran asistidos por la sanidad pública. En cambio, desde las filas socialistas, con un enfoque ideológico diferente, siempre han defendido que el sistema sigue como hasta ahora.

Además de Muface, hay otras dos mutuas de funcionarios en el punto de mira: Isfas, que atiende a 560.000 militares, guardias civiles y sus familiares más cercanos; y Mugeju, la mutualidad de jueces, fiscales y otros trabajadores de la administración de justicia, con 91.000 beneficiarios. Aunque algunas aseguradoras intervinieron para renovar estos contratos, el proceso quedó paralizado por una denuncia administrativa por defectos procesales.

You may also like

Leave a Comment