Se abre un periodo de incertidumbre sobre quién y cómo se gestionará la enorme cartera de activos que actualmente pertenece a Sareb, valorada en 21.506 millones de euros. Hoy los fondos Blackstone (a través de Anticipa y Aliseda) y KKR (a través de Hipogés) son los responsables del proceso de gestión crediticia y de la comercialización de las viviendas que quedan en manos de este gigante. Pero a medida que avanzaba Pedro Sánchez este lunes en una serie de medidas En cuanto a alquileres y ventas, la nueva sociedad pública de vivienda absorberá 40.000 pisos y los suelos del conocido banco malo, lo que deja en el aire qué pasará con los contratos de Aliseda/Anticipa y KKR y cómo actuará la naciente empresa estatal. gestionar estos activos.
En 2022, KKR y Blackstone se adjudicaron los contratos de gestión de activos de Sareb (Sociedad Gestora de Activos de Reestructuración Bancaria), con vigencia hasta abril de este año. Varios partidos consultados y conocedores de la situación subrayan que antes del anuncio de Sánchez lo normal hubiera sido una prórroga, estipulada en dos años, por parte de la entidad financiera, porque de lo contrario lo normal hubiera sido que la empresa que preside Javier Torres hubiera retirado Ahora un nuevo anuncio. Pero los planes del gobierno perturban y amenazan este negocio de fondos.
Estos cambios afectan también a los contratos menores de Serviland (filial de Servihabitat, del fondo Lone Star), que gestiona los terrenos de los bancos malos, y cuyo acuerdo fue renovado el año pasado hasta el verano de 2026, por lo que este contrato quedaría más blindado. Del mismo modo afecta a la vivienda social, obra que actualmente es responsabilidad de Servihabitat y que vence en julio.
El Ministerio de Vivienda que dirige Isabel Rodríguez explica que las fórmulas para la gestión de estos activos están siendo estudiadas por la nueva entidad, que tiene como germen la actual empresa pública de suelo Sepes, empresa que está desarrollando el plan estratégico y establecerá fórmulas de colaboración para su gestión.
Por su parte, Sareb explica que aún no se ha decidido si estos directivos, conocidos en la jerga del sector como serviciopara lo cual tendría que presentarlo a la próxima junta directiva. En cualquier caso, si Aliseda/Antipa e Hipogés avanzan será por la gestión de una cartera muy empobrecida.
A fecha del primer semestre de 2024, de los 21.506 millones que tiene la cartera de Sareb, 13.491 corresponden a activos inmobiliarios y el resto son préstamos con garantía inmobiliaria, créditos tóxicos gestionados también por Aliseda/Anticipa e Hipogés.
La gran incógnita es cómo gestionará la Empresa Pública de Vivienda esta cartera de viviendas y suelo que saldrá de la Sareb. Hicieron falta años para que esta última entidad financiera, creada en 2012 y controlada al 51% por el FROB (dependiente del Ministerio de Economía que preside Carlos Cuerpo), tuviera una máquina de gestión bien engrasada, a partir de 2022 de la mano de Hipogés y Aliseda. /Anticipa, y previamente con el servicio Altamira (doValue), Solvia (Intrum), Servihabitat (Lone Star) y la desaparecida Haya (ahora también en Intrum).
Si Sareb decide renovar con su equipo servicioHabrá que ver en qué perímetro quedará la financiera tras haber vendido su cartera residencial a la Empresa Pública de Vivienda. También está por ver cómo compensará el Ejecutivo al banco malo, con una factura que podría superar los 4.000 millones, como informó este miércoles este periódico. Las arcas públicas correrán con este coste, ya sea comprando esas viviendas a un precio estimado, o amortizando la deuda que la empresa no pudo saldar con esta transmisión, ya que este tipo de inmuebles se comercializan hasta ahora entre inversores y familias.
El ejecutivo anunció que la empresa de vivienda pública reubicará 13.000 viviendas casi de inmediatoen este caso procedente del programa de vivienda social de Sareb. Poco más de la mitad de estas residencias están alquiladas y el resto están vacías. Pero hasta las 40.000 unidades anunciadas por el Gobierno, las situaciones son muchas y diferentes, porque este organismo es una máquina de transformar hipotecas o casas con algunos problemas en apartamentos vacíos para poner a la venta. Una parte lucha para que Sareb se haga cargo del destino del inmueble, otra parte está ocupada ilegalmente y en otros casos, además, pueden tener alquileres convencionales a precios de mercado. Finalmente, habrá una parte muy complicada de calcular que corresponde a préstamos fallidos con garantía inmobiliaria que aún no han llegado a la etapa en la que esta empresa pueda reclamar la propiedad.
A esta cartera hay que sumar los terrenos de la conocida como el Proyecto de VienaOperación encargada por Sareb a PwC. La institución está llevando a cabo actualmente un proceso de venta de suelo para inversores, que tienen hasta el 20 de enero para presentar ofertas, y que se encargará de construir y gestionar, en una primera fase, 3.800 viviendas en alquiler asequible. Pero actualmente se supone que la Corporación de Vivienda Pública se hará cargo de todo ese terreno.
