19 de enero de 1958. Esos horrores entre escombros nunca retirados y reconstrucción – Cultura y Espectáculos

“Viejas heridas en la ciudad”, titulan en Alto Adigio en enero de 1958. Trece años después del fin de la guerra, la ciudad está dividida entre nuevos edificios reconstruidos y montones de escombros aún por limpiar. Un contraste entre pasado, presente y futuro que molesta a los bolzanos, que quisieran hacer borrón y cuenta nueva – incluso visualmente – a los años oscuros que ya han quedado atrás. El periódico publica por entregas una investigación, completada con fotografías con equis para resaltar «los horrores que aún nos deleitan».

El periodista menciona Via Grappoli, los restos del teatro, el Club de Oficiales, la parroquia de la Catedral… «El Club de Oficiales – escribe – es un montón de escombros indecoroso que parece colocado expresamente en un lugar espacioso para que puede ser visto desde lejos incluso por quienes viajan en tren o en coche por Ponte Loreto. Un espectáculo en contraste con las nuevas y modernas construcciones que han surgido en los alrededores. ¿Cuándo lo borraré?». Luego se centra en la rectoría de la Catedral. «Las obras de reconstrucción fueron suspendidas, una vez terminadas las dos fachadas más visibles, debido a un conflicto entre el rector, que también quería derribar la parte más antigua, y Bellas Artes. Sería deseable una pronta resolución del conflicto». (lf)

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