Durante largos segundos, Adèle Haenel, posición de pie, a la derecha y provocativa, en busca de los ojos de Christophe Ruggia, quien acaba de ingresar este lunes 3 de febrero, en la sala de la corte penal de París. No lo encuentra, sonríe por este fracaso y, esperando la resolución, reanuda su impaciente deambular, sus manos en los bolsillos de su gris completo. De vez en cuando, miró al público, lleno de sus partidarios, cuyos directores Céline Shamma y Judith Godrèche. Christophe Ruggia, se hundió en el banco opuesto, la mina cerrada, los brazos cruzados.
Unos minutos más tarde, el director de 60 años fue declarado culpable de agresión sexual con un menor y sentenciado a cuatro años de prisión, dos años, que tendrá que pasar en casa bajo vigilancia electrónica.
El tribunal penal de París ha estimado, en particular en vista de las confidencias hechas a los familiares, que Christophe Ruggia había «Aproveche el ascendente» que habían sido practicados en Adèle Haenel entonces «Gestos y actitudes sexualizados» ilegal contra él. Prohibido tener una actividad profesional con menores durante cinco años, tendrá que compensar a la actriz de hasta 50,000 euros en total, en particular por su daño moral y su seguimiento psicológico.
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