Un hombre de 23 años se inscribió en el río Ikopa, en la parte inferior del puente Ambatimanjaka el lunes por la tarde. Su familia y gendarmerie revelan que se suicidó ahogándose. Fue él mismo quien le advirtió que lo rodeó de su intención y lo saludó. Según los testimonios, tenía un spa de amor.
El día anterior, salió de su casa a las 4:30 de la mañana. Sus padres creían que iban al baño, pero se sorprendió cuando no regresó. Lo llamaron y él respondió que se había ido para jugar un juego de fútbol, un deporte que practica todos los fines de semana.
Por la noche, sus padres lo llamaron nuevamente y les explicaron que ya estaba en el autobús para regresar. Sin embargo, conversó en el teléfono con su tía y un compañero mientras lloraba. Pidieron disculparse y advirtieron que comenzaría para siempre y que tendrían que recuperar su cuerpo, luego su bolso, enterrado en la orilla.
Su amigo se apresuró a advertir a su padre la misma noche, pero no encontraron nada durante la noche.
Regresaron allí a la mañana siguiente para continuar la búsqueda, donde descubrieron el cuerpo sin vida del joven.
Gustave mparany
