Los puertos del Ecuador continuaron sin la custodia militar este martes 4 de febrero de 2025, a pesar de que el presidente candidato, Daniel NOVOA, había ordenado que el bloqueo de seguridad sea militarizar estos puntos estratégicos «inmediatamente», lunes 3 de febrero. Sin embargo, más de 24 horas después, la medida aún no se había implementado.
En un informe realizado por Ecuavisa, se descubrió que, en la mayoría de los puertos de Guayaquil, Manta y Machala, no había presencia militar. Los únicos gerentes de seguridad fueron los guardias de seguridad privados, dejando en exhibición estos importantes sectores. Esta situación se presenta en el contexto de una campaña electoral crucial, entre las crecientes quejas debido a la falta de control en los puertos, en el que se ha indicado un aumento en el tráfico de drogas.
La respuesta tardía de Asotep
La asociación de los terminales de puerto privado del Ecuador (ASOTEP) emitió una declaración en la noche del 4 de febrero, lo que indicaba que todavía están coordinando con las fuerzas armadas para la implementación de la militarización de los puertos. «Desde SOTEP, seguimos atentos a las disposiciones de las autoridades para descubrir el procedimiento, los detalles de su implementación y su coordinación efectiva», dijo la organización.
La hoja de Drycotraphic: puertas como rutas de escape
La situación de los puertos ecuatorianos ha sido objeto de quejas internacionales, como la hecha por la revista El economista En su edición del 22 de noviembre de 2024. En su informe, se destacó que los envíos de drogas, a menudo camuflados en cajas de plátanos, se van sin demora a través de los puertos del Ecuador. La velocidad con la que se debe procesar esta fruta debido a su corta duración facilita el paso de drogas a través de la aduana. Según el informe, «miles de estas acusaciones pasan todos los días a través de los muelles de Guayaquil o Durán».
El tráfico de drogas encontrado en ausencia de control un espacio fértil para operar y la ausencia de escáner portuaria para detectar envíos ilegales se ha convertido en un obstáculo para la lucha contra este flagelo. La nota de El economista Subraya que, a pesar de los avisos, el gobierno ecuatoriano se negó a invertir en la tecnología de escaneo que podría evitar la circulación de cocaína en los puertos.
En este contexto, la promesa de las puertas de militarización aparece como una respuesta urgente, pero hasta ahora su implementación sigue siendo un desafío para el gobierno y las autoridades responsables del control marítimo. La falta de acciones inmediatas plantea la pregunta si las medidas anunciadas serán suficientes para detener el crimen organizado en estos puntos nerviosos en el país.
La nación
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