Unos meses después del escándalo nacional por el uso fraudulento de licencias médicas por parte de funcionarios públicos, un nuevo caso de uso inadecuado de subsidios fue expuesto a Pemuco, la región ñuble, donde el único Centro de Salud Familiar (CESFAM) del municipio fue sin atención durante cinco días debido a esto.
Los hechos se activaron en el medio de la crisis financiera que el municipio tiene que enfrentar hace meses, después de lo cual, el 16 de mayo, el Consejo Municipal decidió poner fin a una asignación transitoria que aumentó la remuneración de los médicos de Cesfam a intervalos que, en complementos con otras obligaciones, han oscilado entre 3 y 12 millones de PESOS.
Por cierto, según fuentes comunes a El mostrador-, esta decisión no solo se basó en la crisis económica, sino también en las pretensiones persistentes de los vecinos que denunciaron que los médicos no parecían sus turnos o las citas programadas, justificándose con licencias médicas. En este sentido, el concejal Isabel Troncoso sospecha que, al no estar satisfecho con los salarios, los profesionales usaron el supuesto descanso para trabajar en clínicas privadas: «Era una falta de respeto por nuestro municipio».
Before the Council Council, the reaction of the seven professionals was unanimous, because the same day when the Bono was put in «the doctors all authorized at the same time», recalled the councilor, in reference to Lorena Moral Moral, Héctor Plaza Moreira, Norelys Portales Farías, February itself, Anny Tomas, Keilen Sánch, KeiLe S Harios, Ríos Ríos, Keios Ríos Ríos, Keios ríos ríos, Keios ríos ríos, Keios ríos ríos, Keios ríos ríos. Ríos y María Jaime. Venezolano y ecuatoriano.
Grimont se ha comunicado, a través del grupo de Facebook «sus avisos de Pemuco», que «a partir del 17 de mayo, la comunidad de Pemuco no se ocupará de los médicos (…) en vista del hecho de que el Honorable Consejo Municipal ha establecido que debido a un déficit presupuestario (…) no hay suficientes recursos para encontrar el pago de los médicos».
Imagen: 24 horas.
La interrupción de Cesfam golpeó el municipio con fuerza. Pemuco es la segunda ciudad con la tasa de pobreza más alta en la región ñuble, con el 19% de su población que vive con un ingreso muy bajo, según datos del Ministerio de Desarrollo Social. La dependencia del sistema público es casi total: «El 90% de la población es Fonasa A y B, el 3% es isapre y descansa a cero descanso», dijo el director de salud municipal, Francisco Garrido.
Cesfam sirve a más de 9 mil personas, una cifra más alta también para los habitantes registrados de Pemuco en el último censo (8,500). Durante los cinco días sin médicos, los usuarios tuvieron que mudarse a otros municipios o, en muchos casos, recurrir a consultas privadas.
«Le pedimos a los médicos generales del área al Servicio de Salud de Eñuble y luego los otros regresaron al trabajo», explicó Garrido. La medida hizo posible reorganizar temporalmente la atención, según lo informado por el municipio de Pemuco en sus redes sociales el 23 de mayo, cuando solicitaron sustitutos a aquellos que no habían reanudado sus funciones.
Del comercio a la formalización
El mismo día, el Consejo de la Comuna envió comercio al Controlador General de la República (CGR) y la Secretaría Regional Ministerial (Seremi) de la Salud de la Alerta de la Alerta sobre lo que sucedió, porque «Semilla es curioso que recibió a Sich al mismo tiempo», como una de las fuentes consultadas por El mostrador.
Unas semanas más tarde, el CGR anunció el comienzo de una investigación especial que incluyó un examen de las cuentas en el servicio. Al mismo tiempo, el fiscal ñuble comenzó sus investigaciones. Por la misma razón, se han agregado tres de otras áreas por la misma razón para los siete médicos Pemuch: licencias médicas falsas.
Tras las investigaciones, el ministerio público formalizó a cinco profesionales de la salud, acusados de haber emitido licencias médicas mutuamente falsas. El 4 de septiembre, se celebró la audiencia de formalización, que se presentó la mitad de los médicos investigados, porque los siete médicos de Pemuch agregaron tres de ellos que, según la opinión del fiscal, también emitieron licencias ideológicamente falsas, dirigidas a sus colegas de Cesfam.
En el caso de Pemuco, las opciones Lorena Morales Quintero, María Alejandra Jaime Grimont y Keilen Sánchez Ríos. Según el fiscal (i) de Chillán, Valentina Hormazábbal, se formalizó y se les quedó arrestos por la Casa Nocturna, las Raíces Nacionales y la prohibición de emisión de licencias médicas durante los meses con los que dura la investigación. Los tres fueron acusados de los delitos de emisión de licencia médica falsa, obteniendo una licencia médica falsa y un fraude de subsidios. Dos profesionales más, Linda Castellanos Ojeda y Víctor Manuel Pachay Castro, fueron formalizados para el crimen de emisiones de la licencia falsa.
Para los cinco acusados que no aparecieron, el tribunal ha establecido una nueva audiencia para el 21 de octubre. Cabe señalar que del Ministerio Público no han excluido que las investigaciones podrían expandir las acusaciones a otros delitos.
Para evitar que algo similar vuelva a suceder, el Director de Salud Municipal dijo que los guardias son adoptados. En conjunto con la compin, prepararon una regulación aplicable para todas las instituciones de la institución para regular y controlar el uso de licencias médicas, las regulaciones que deben ser aprobadas por el Consejo Municipal.
Actualmente, solo dos de los médicos involucrados en la colusión de las licencias continúan trabajando en Cesfam: Norvestic Portales y Héctor Plaza. El resto presentó su renuncia voluntaria entre junio y julio de este año.
El episodio no solo condujo a investigaciones judiciales, sino también a problemas para la gestión interna del Departamento de Salud Municipal. En la oficina enviada al controlador, los concejales, además de denunciar a los médicos, también pidieron investigar a Garrido y al alcalde Johnnson Guíñez, acusando a un «abandono notable de deberes» frente al caso.
Garrido se defendió, asegurando que su departamento presentara la queja a la compinidad dentro de los plazos legales, incluso antes de la acción de los directores. Mientras tanto, el alcalde se negó a referirse al tema, observando que estaba en «manos de justicia».
