Cuando el cáncer de pulmón se detecta a tiempo, la tasa de supervivencia aumenta significativamente. En particular, en el caso del cáncer de pulmón en etapa temprana con un tamaño de tumor de 2 cm o menos, no solo la supervivencia sino también la calidad de vida después de la cirugía se puede mejorar mediante una cirugía de precisión que preserve la función pulmonar tanto como sea posible. En el pasado, se realizaba una cirugía extensa para extirpar todo el lóbulo pulmonar o un pulmón, lo que provocaba una disminución de la función pulmonar, dificultad para respirar y movimiento limitado.
Recientemente, con la expansión de las pruebas de detección por tomografía computarizada (TC) de tórax de dosis baja, están aumentando las cirugías de precisión que evitan resecciones innecesarias y preservan el tejido pulmonar normal. Una cirugía representativa es la resección segmentaria, que elimina sólo el «segmento», la unidad que forma el lóbulo pulmonar, y puede preservar entre un 5 y un 10% más de función pulmonar. Es particularmente eficaz en pacientes con cáncer de pulmón en estadio inicial de menos de 2 cm, con menos dificultad para respirar y un retorno más rápido a la vida diaria. Jongbae Son, profesor de cirugía torácica en el Hospital Universitario Kangdong Kyung Hee, explicó: «La resección regional es una cirugía de precisión que va más allá de extirpar el cáncer y protege la función respiratoria y la calidad de vida del paciente».
Estudios recientes también han confirmado que la segmentectomía no es diferente de la lobectomía en términos de supervivencia y tasas de recurrencia, lo que la convierte en una cirugía estándar. También se introdujo la resección en cuña o resección subregional, que redujo aún más la extensión de la resección, permitiendo preservar aún más la función pulmonar. Estas cirugías deben aplicarse exactamente de acuerdo al tamaño, ubicación y naturaleza del tumor. En la mayoría de los casos, se realiza como una cirugía mínimamente invasiva utilizando un toracoscopio, lo que reduce el dolor y el sangrado y deja cicatrices mínimas. La combinación de cirugía robótica, imágenes 3D y tecnología de micromanipulación ha mejorado la precisión y la estabilidad, haciendo posible el tratamiento personalizado para los pacientes.
La cirugía del cáncer de pulmón no termina con la extirpación del cáncer. Después de la cirugía, se deben realizar en paralelo pruebas de seguimiento periódicas, entrenamiento para la recuperación de la función pulmonar y control del estilo de vida para mantener la salud a largo plazo. El tratamiento continuo es esencial ya que la falta de tratamiento puede aumentar el riesgo de dificultades respiratorias o dependencia de la oxigenoterapia.
Periodista Shin Seung-hee [email protected]
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