2025-11-05 03:01:00
Mañana a las 9 comenzará la acreditación de los diputados que participarán en el club de Obras de Salud del cónclave de la CGT que tiene como objetivo elegir a sus nuevas autoridades. En lo único en lo que todos están de acuerdo es en la necesidad de mantener la unidad del sindicato. La cuestión es: ¿sobre qué se construye o se apoya esa unidad, aunque sólo sea para el diálogo como hasta ahora con la Casa Rosada o para el enfrentamiento con el gobierno que promueve, entre otras leyes, la reforma laboral? Esto, que aún está en discusión, determinará la forma de la futura dirección y, por supuesto, los posibles nombres de sus miembros. El desafío es alcanzar un consenso que supere las tensiones que han ido creciendo en las últimas semanas entre los distintos sectores internos y alejen el espectro de una posible fractura.
Los gremios más grandes en número de afiliados, conocidos como Gordos (comercio, salud, entre otros) e Independientes (Uocra, UPCN y Obras Sanitarias), salen en ventaja si sólo consideramos el número de diputados que suman al momento de una posible votación. Éstos, más proclives al diálogo que a la acción directa, lanzan mensajes de alerta al resto de sindicatos sobre la falta de miedo a acudir a votar, algo poco habitual en estos congresos. También circularon los nombres de un posible triunvirato que incluye a dirigentes como Jorge Sola del gremio de Seguros, Cristian Jerónimo (Vidrio) y Maia Volcovinsky de Judiciales. La verdad es que a la mayoría no le gusta este trío. Además, a Hugo Moyano no le gustaría perder uno de los lugares de este triángulo automovilístico.
La cuestión es que la discusión más profunda tiene que ver con el perfil de la CGT. El triunfo libertario del 26 de octubre desmanteló todo lo que pensábamos sobre los tiempos políticos. Es más, incluso quienes promueven a estos candidatos del triunvirato creen que esto ya no tiene sentido porque fueron diseñados para un escenario de victoria del peronismo. Otros prefieren decir que estos nombres propuestos dan cuerpo al dicho de que «cuando entra como Papa, sale como cardenal».
En cualquier caso, la amenaza concreta que representa la reforma laboral impulsada por Milei hace que más de alguien replantee la conveniencia de continuar en ese perfil ultradialogístico. Quienes no lo apoyan lo dicen claramente.
«Algunos intentan priorizar el diálogo sobre el conflicto, pero nadie negocia con los débiles. En este contexto, la confrontación es fundamental para poder forzar la realidad. Además, da la impresión de que en la CGT hay quienes parecen hacerse cargo del podio», afirmó el presidente del sindicato de pilotos, Pablo Biró.
Mario «Paco» Manrique, secretario general adjunto de Smata, destacó que la CGT hace años que no tiene un líder y advirtió que «la falta de un mensaje claro a los trabajadores pone en riesgo su posición en la sociedad. Espero que los compañeros puedan llegar a acuerdos internos que permitan una dirección con una impronta diferente, con un mensaje más fuerte de cara a las próximas políticas», dijo.
El presidente de La Bancaria, Sergio Palazzo, se expresó en el mismo sentido pero también afirmó que la estructura de una dirección tripartita ya no tiene sentido: «Estamos a favor de un secretario general único. El triunvirato fue una transición. En caso de votación votaremos por el único», precisó.
La UOM advierte que es necesario contar con un programa que aglutine y oriente las acciones de la nueva dirección de la CGT. Así lo dice Abel Furlán cuando propone que este programa incluya la defensa de los salarios y su poder adquisitivo; liberar empresas conjuntas y detener la deuda externa. Furlán dijo a este diario que es necesario discutir la deuda producida por los gobiernos de Macri y ahora de Milei porque si no hay una estrategia para frenarla no será posible generar un proyecto de desarrollo industrial para el país. “Veinte generaciones quedarán hipotecadas y por eso este es un momento de rebelión”, afirmó el líder del metal.
Quedan pocas horas para dar certeza sobre el futuro inmediato de la CGT. Anoche varios sectores creyeron que se hará todo lo posible para lograr la unidad, pero también recordaron que no sería la primera vez que se produce una fractura por la imposibilidad de generar un proyecto común.
