La memoria colectiva se condensa sobre el Bataclan y otras víctimas olvidadas –

equipo editorial

¿Cómo se formará la memoria individual y colectiva de los atentados del 13 de noviembre de 2015 en París? Para responder a esta pregunta nació en 2016, pocos meses después de aquella noche de terror, el programa ’13-Noviembre’. La idea era entrevistar a mil voluntarios vía vídeo durante 10 años, haciendo siempre las mismas preguntas en cuatro encuestas (2016, 2018, 2021, 2026), para monitorear su percepción sobre los ataques. El programa aún no ha concluido, los últimos resultados se esperan para septiembre de 2026, pero 10 años después es posible sacar algunas conclusiones preliminares: la memoria de los atentados de París del 13 de noviembre de 2015 está cada vez más condensada en torno al Bataclan, que «ha impregnado aún más la memoria de los franceses y de los medios de comunicación», lo que da a las víctimas de los demás atentados de esa noche la sensación de haber sido olvidadas; los franceses siguen percibiendo los ataques del 13 de noviembre como los más significativos de su historia nacional e internacional y a menudo los comparan con el 11 de septiembre; las mujeres tienden a responsabilizarse más de la memoria de las víctimas y de lo sucedido, tanto es así que cuando se les pregunta sobre el 13 de noviembre responden «como madre» mientras que los hombres responden más «como ciudadano».

Así lo contó a LaPresse Roberto Ticca, sociólogo de formación, miembro de la secretaría general del ’13-Noviembre’, que sigue el programa desde sus inicios, ocupándose también de las entrevistas. Detrás del proyecto están Denis Peschanski, historiador especializado en la Segunda Guerra Mundial, director de investigación emérito del Cnrs, el centro nacional de investigaciones científicas francés, y Francis Eustache, neuropsicólogo. «En 2015, inmediatamente después de los atentados, Denis Peschanski, director científico del programa, y Francis Eustache dijeron que querían responder a estos ataques con sus armas, las armas de la ciencia. Se reunieron para estudiar lo que se convertiría en la memoria individual y colectiva», explica Ticca. Es «un programa transdisciplinario con historia, sociología, derecho y muchas otras disciplinas. Un proyecto de 12 años, 10 años de recolección de datos y 2 años de análisis de datos. Dentro del programa hay varios estudios: los dos más importantes son el ‘Estudio mil’, donde entrevistamos a mil personas 4 veces», y «luego está la parte neurocientífica, con resonancia magnética y pruebas varias, que se realiza a 200 de las mil personas».

La financiación procede principalmente de la Agencia Nacional de Investigación de Francia (Anr). Los mil entrevistados se dividen en «4 círculos, que respetan la distancia de los testigos respecto a los atentados del 13 de noviembre», resume Ticca, «en el primer círculo están las personas directamente implicadas, es decir, las víctimas de los atentados, los testigos directos, las personas que intervinieron (policías, bomberos), médicos, enfermeros y familiares de las víctimas y de los supervivientes. En el círculo 2 están las personas que viven, trabajan o frecuentan los barrios afectados, es decir, Stade de France, X y XI distritos y la sala Bataclan Están todas las personas que viven en París y en su región están el resto de franceses, a los que fuimos a entrevistar a 3 ciudades además de París: Metz, Montpellier y Caen». Es el Bataclan el que está pasando por la selección de la memoria colectiva de aquella noche. «Es lo que más ha impregnado la memoria de los franceses. Y también de los medios de comunicación, porque los atentados del 13 de noviembre son a menudo llamados los atentados del Bataclan, lo que pone muy nerviosos a las víctimas directas y les da la sensación de haber sido olvidados», explica Ticca. Esta «condensación conmemorativa» se explica por el hecho de que hubo 90 muertos en la sala de conciertos, pero en total fueron 132 muertos en los atentados, teniendo en cuenta también los terroristas suicidas en el Estadio de Francia y en las terrazas parisinas de los restaurantes de los distritos 10 y 11. «Las víctimas también recuerdan bien otros lugares, los mencionan y recuerdan los nombres», «las personas menos involucradas en estos hechos, en cambio, recuerdan menos los nombres de los lugares que fueron atacados por los terroristas, dicen ‘el restaurante'». «Esto afecta especialmente a la gente de otras ciudades», subraya Ticca, que recuerda que «incluso en Italia la película sobre la caza de terroristas, que en francés se llama ‘Noviembre'», se distribuyó como ‘Los cinco días después del Bataclan’, «por lo que es bastante evidente que hay condensación en la sala de conciertos». La pandemia tuvo un impacto menos visible de lo esperado en las entrevistas a los participantes del programa. «Hay una pregunta en el cuestionario: ‘¿cuáles son los acontecimientos que te hacen pensar en el 13 de noviembre?’.

Pandemia y Covid casi nunca están en las respuestas», mientras que las comparaciones más citadas en las entrevistas son las del 11 de septiembre de 2001 en EE.UU. y con la Segunda Guerra Mundial o con otros atentados en Francia, explica el sociólogo, que destaca que «es conmovedor que las víctimas se hayan unido y se hayan ayudado mutuamente en una comunidad, es agradable ver cómo muchos han decidido reaccionar en grupo en lugar de aislarse». Hace unos meses, entonces, sucedió algo que en 2016 fue impensable El INA, el Instituto Nacional del Audiovisual, al darse cuenta de que disponía de más de 4.500 horas de entrevistas en sus archivos, tuvo la idea de intentar hacer un documental a partir de ella, ’13 de noviembre: nos vies en éclats’, emitido hace unos días en France Télévisions. «Es algo que parecía imposible en 2016», pero «diez años después nos pareció que era una manera de hacer justicia» a las víctimas y «a las personas». personas que habían dado «su tiempo para contar sus historias, pero también para devolver algo a la sociedad», comenta Ticca. Este documental probablemente contribuirá a la formación de la memoria colectiva, un poco como cuando se decide qué fotos enviar a la prensa, y «por eso hemos intentado ser lo más representativos posible, con todos los lugares visitados, con 27 testigos, por lo tanto una condensación de las entrevistas». «Esperamos – concluye Ticca – que esto también sirva a otros científicos para que quieran venir a ver lo que hay en nuestros archivos. Esperamos que otras personas se interesen y hagan avanzar la ciencia».

#memoria #colectiva #condensa #sobre #Bataclan #otras #víctimas #olvidadas #Tempo

You may also like

Leave a Comment