El lunes 20 de octubre, en el centro de mantenimiento de la RATP en Sucy-en-Brie (Val-de-Marne), Eric Lohier, director técnico de la unidad de ingeniería y proyectos de material rodante ferroviario de la RATP, instala debajo de un tren la última «suela Wabtec», que lleva el nombre del industrial americano que la diseñó. Esta operación marca la finalización de la instalación de un nuevo sistema de frenado en todos los trenes que circulan por la línea RER A, que comenzó en 2024. Se trata de una operación revolucionaria, ya que reduce las emisiones de partículas finas, nocivas para la salud, en una media del 70%.
“Nos atrevimos a abrir la caja negra”saluda a Valérie Pécresse, presidenta de Ile-de-France Mobilités (IDFM), que financió esta inversión de 1,25 millones de euros, y a Jean Castex, director general de la RATP. “Durante mucho tiempo la RATP dudó en abordar el problema, por falta de una solución. »explica el presidente. Según un estudio realizado por Airparif y Santé publique France publicado en enero de 2025, la exposición a partículas finas (PM2.5) aumenta los riesgos de enfermedades cardiovasculares, respiratorias y diabetes entre los residentes de Ile-de-France. La salud pública francesa estima alrededor de 40.000 por año el número de muertes causadas por esta contaminación en el país.
Te queda el 67,83% de este artículo por leer. El resto está reservado para suscriptores.
