MILÁN. Muere Ornella Vanoni, una de las voces más importantes de la música italiana, a los 91 años. Desde hace casi setenta años es una presencia constante en escena, combinando clase, ironía y una personalidad capaz de permanecer siempre reconocible.
Hija de la burguesía milanesa, en los años 50 entró en el mundo de la Pequeño teatro convertirse en la «chica del inframundo», gracias a la asociación con Giorgio Strehler y colaboración con artistas como Darío Fo, Fausto Amodei, Fiorenzo Carpi y Gino Negri. De esa época nacieron canciones que pasaron a la historia como «Ma mi» y «Le mantellate».
Habiendo dejado el mundo del Pequeño, conoció al Escuela genovesa y amor con Gino Paoli, al que está ligado el famoso «Sin fin». Su amistad duró toda la vida, al igual que el gusto por la experimentación que la llevó a interpretar canciones de Roberto Carlos, Edith Piaf, Tammy Wynettehasta proyecto con Vinicius De Moraes y Toquinho quien hizo popular la música brasileña en Italia.
Artista elegante y sensual, ha colaborado con los más grandes autores italianos, desde Lucio Dalla a Fabrizio De Andrèy fue la primera mujer en ganar el Premio Tenco como “mejor cantautor”. También es memorable el disco “Ornella &”, grabado en Estados Unidos con músicos como Gil Evans, Herbie Hancock, George Benson, Ron Carter y los hermanos Brecker.
En los últimos años había vuelto al protagonismo con nuevos proyectos discográficos y con su siempre brillante e impredecible presencia televisiva. La música italiana pierde a uno de sus intérpretes más refinadoscapaz de atravesar generaciones sin dejar nunca de ser contemporáneo.
