El tribunal angoleño decidió mediante auto de pronunciamiento de la instrucción contradictoria solicitada por la defensa de la ex presidenta de la junta directiva de SONANGOL, Isabel dos Santos, la retirada de 4 de los 11 cargos contra los acusados.
Según información obtenida de Radio Correio de Kiandacaso 002/25, involucra a otros cuatro acusados. Además de Isabel dos Santos, también participan Mário Filipe, Paula Cristina Neves Oliveira, Sarju Chandulal y la empresa PVC-Angola.
Isabel dos Santos, según la decisión del Tribunal Supremo, ya no tendrá que responder por los delitos de simple defraudación fiscal, concierto para delinquir, abuso de poder y falsificación de documentos. Por tanto, entre los delitos probados se encuentran la estafa calificada, el blanqueo de capitales y el tráfico de influencias.
Todos los acusados pidieron instrucciones contradictorias y al final, la hija del ex presidente José Eduardo dos Santos, Isabel dos Santos, fue la única absuelta de cuatro de los once delitos que se le imputaban.
Los demás imputados, personas físicas, fueron absueltos del delito de asociación para delinquir y PVC-Angola fue absuelta de todos los delitos que se le imputaban, ya que, en el momento de los hechos, la ley que presidía la investigación contradictoria (código de procedimiento penal de 1929), no consideraba penalmente responsables a las personas jurídicas.
Mientras tanto, la defensa de los cuatro acusados ha apelado contra la orden de ingreso a juicio.
El juicio será reevaluado por el Tribunal Supremo.
El proceso contra Isabel dos Santos, y muchos otros que involucran a figuras políticamente expuestas, fortalecen la credibilidad de la justicia angoleña y son interpretados por analistas y especialistas en la materia como señales de que «nadie es legalmente intocable».
Isabel dos Santos, que vive fuera de Angola desde hace varios años, está acusada de once delitos de fraude en un caso relacionado con su gestión al frente de la petrolera estatal Sonangol, entre 2016 y 2017, que costó al Estado angoleño 219 millones de dólares, acusaciones que la empresaria niega.
