El abogado envió este lunes la carta de renuncia conjunta a Peinado, acompañada de una carta firmada por el abogado Carlos Perales del despacho Preico Jurídicos. Perales censura la actitud del pseudosindicato ante la acusación popular y considera «inviable» continuar su trabajo de forma eficaz, según «los estándares de calidad, independencia y rigor jurídico» que, defiende, inspiran el ejercicio profesional del despacho.
«Lo que inicialmente se configuró como un encargo jurídico (…) se ha ido transformando progresivamente en una cuestión cuya presentación y tratamiento trascienden el marco legal para situarse en el contexto de la polémica política y mediática», critica el abogado, que también subraya que a Manos Liminas no le mueve la solidez de los argumentos jurídicos y que, en cambio, «responden, en gran medida, a consideraciones de conveniencia política, impacto en la opinión pública o posicionamiento ideológico». Es algo «legítimo», subraya, desde el punto de vista de la propia organización, pero no desde el de un ejercicio del derecho «basado en la independencia, el rigor técnico y la estricta sumisión a criterios jurídicos objetivos».
La dimisión que los profesionales dirigieron a la asociación que preside Miguel Bernard indica que el procedimiento judicial fue utilizado «como instrumento para obtener fines políticos» y que ello «compromete la independencia» de la defensa. «La promoción no se puede confundir con el activismo político», continúa. “Mantener la dirección jurídica en un escenario en el que los tiempos y los mensajes se piensan más en términos de impacto público que de efectividad procesal supondría romper con el mandato profesional asumido para este cargo”, subraya.
Además, el abogado explica al juez Peinado que intentó comunicar su dimisión hace meses, en un burofax fechado el 25 de septiembre, pero que Manos Limpas no respondió. Al no haber escuchado a su cliente, los profesionales informaron al juez Juan Carlos Peinado del abandono de la defensa jurídica, cuya comunicación dan por «consumada» porque han transcurrido más de tres días sin respuesta y formalizan su desvinculación total ante el juez.
Manos Limpias es uno de los cargos más populares del caso contra la esposa de Sánchez, quien está investigada por presuntos delitos de tráfico de influencias, corrupción empresarial, malversación, intrusión y malversación de fondos. El origen de estas investigaciones, de hecho, está en una denuncia presentada por la asociación de Bernard en abril de 2024. También están presentes los partidos Vox e Iustitia Europa, la asociación ultracatólica Hazte Oír y el Movimiento de Regeneración Política de España.
