AXA Investment Management ha llegado a un acuerdo para comprar una participación del 40% en FiberPass, la joint venture de fibra óptica de Telefónica y Vodafone, por 500 millones de euros. Tras la entrada del grupo financiero francés, Telefónica, que posee ahora el 63%, seguirá manteniendo el control, con el 55% del capital, y Vodafone reducirá su participación del 37% al 5% restante.
La operadora propiedad de Zegona recibirá 400 millones de euros por ese 32%, mientras que Telefónica recibirá 100 millones de euros por la operación. La valoración del 100% de FiberPass se fija en 1.500 millones de euros, según informan fuentes cercanas a la operación. La valoración es ligeramente superior a lo pagado porque Telefónica y Vodafone llevaron a cabo una serie de ampliaciones de capital en Fiberpass por un importe total de 161,6 millones de euros
La entrada de AXA, combinada con la inversión recientemente anunciada por el fondo soberano de Singapur (GIC) en PremiumFiber, fibra co con MasOrange aportará a Vodafone una facturación total inicial de 1.800 millones de euros. Vodafone conservará una participación del 17% en PremiumFiber y del 5% en FiberPass.
A&O Shearman asesoró a AXA en asuntos legales, mientras que Uria Menéndez asesoró a Telefónica y Cuatrecasas y Vodafone. En el aspecto financiero, BBVA y Barclays prestaron apoyo a Vodafone España y Telefónica España, mientras que Rothschild prestó apoyo a AXA IM como asesor de fusiones y adquisiciones y deuda. Pablo Martín Simón.
El grupo francés, recientemente adquirido por BNP Paribas y que gestiona activos por valor de 879.000 millones de euros, se impuso a los demás candidatos interesados en el fibra co como los fondos Vauban Infrastructure Partners y Antín. FiberPass inició su actividad en marzo de 2025. Actualmente, la compañía cubre 3,7 millones de unidades inmobiliarias con fibra hasta el hogar (FTTH) en toda España y presta servicios FTTH a 1,4 millones de clientes de Vodafone y Telefónica, alcanzando un nivel de penetración de aproximadamente el 40%.
La operación sigue los pasos de la ya llevada a cabo por la alianza PremiumFiber, en la que MasOrange se quedó con una participación del 58% de la compañía, y Vodafone se quedará con el 17% del capital mientras que el brazo inversor de Singapur posee ahora el 25%. Tras la operación, las dos compañías de telecomunicaciones recibirán aproximadamente 4.600 millones de euros, de los cuales MasOrange recibirá 3.200 millones y Vodafone España otros 1.400 millones.
Alianza entre dos empresas de telecomunicaciones y un inversor en infraestructuras
El acuerdo reúne a dos de los mayores operadores de telecomunicaciones del país con uno de los principales inversores en infraestructuras de Europa para promover la conectividad de fibra FTTH de alta velocidad y responder a la mayor demanda del teletrabajo, el streaming y la digitalización del hogar y las empresas. Además, reforzará la disponibilidad y calidad de los servicios de banda ancha para hogares y empresas en todo el territorio, tal y como destaca Telefónica en un comunicado.
AXA IM Alts amplía así su presencia en infraestructuras digitales en España, donde ya es accionista de Lyntia Networks. El director de infraestructuras, Mark Gilligan, destacó que la fibra óptica es «fundamental» para su estrategia global y advirtió que el mercado FTTH podría duplicarse hasta alcanzar los 110.000 millones de dólares en 2030.
José Miguel García, director general de Vodafone España, destacó que la alianza permitirá un crecimiento «más rápido, eficiente y sostenible» de la banda ancha en el país. Por su parte, Borja Ochoa, presidente ejecutivo de Telefónica España, dijo que la operación «pone de relieve la calidad y el atractivo» de sus infraestructuras y celebra la entrada de un socio «experimentado y prestigioso» como AXA IM Alts.
Vodafone mejora la rentabilidad y Zegona reduce las pérdidas un 91%
Vodafone España, controlada por el fondo británico Zegona desde el 1 de junio de 2024, facturó 1.790 millones de euros en el primer semestre fiscal (de abril a septiembre de 2025), con un descenso de ingresos del 1,6% interanual. Sin embargo, su rentabilidad mostró una marcada mejora, con un beneficio operativo bruto después de alquileres (EBITDAal) que alcanzó los 665 millones de euros, casi un 8% más que los 617 millones de euros del año anterior.
Por su parte, Zegona, cuyo único activo es Vodafone España, presentó unas pérdidas atribuidas de 28,2 millones de euros en el primer semestre fiscal, una reducción de casi el 91% respecto a los 307,06 millones de euros de pérdidas del mismo periodo del año pasado. La reducción de pérdidas se explica porque el periodo comparativo incluyó sólo cuatro meses después de la compra de Vodafone España, debido a mejoras operativas y de costes, menores cargas financieras tras la reestructuración de deuda y la reducción de partidas extraordinarias como los costes de adquisición.
Si analizamos sólo el segundo trimestre fiscal, Vodafone España facturó 895 millones de euros, un 0,89% menos que el año anterior, pero el EBITDAal fue de 349 millones de euros, con un fuerte avance del 9,75%, situando el margen EBITDAal sobre facturación en un 39%, aproximadamente cuatro puntos porcentuales más que el 35% anterior. Además, el resultado bruto de explotación (EBITDA) semestral se situó en 916 millones de euros, un 9% superior a los 840 millones de euros del mismo periodo anterior, lo que se traduce en un margen EBITDA sobre ingresos del 51,17%, cinco puntos porcentuales por encima del 46,17% registrado anteriormente.
En términos de flujo de caja, Vodafone España alcanzó los 411 millones de euros, un 30% más que los 316 millones de euros del año anterior. Cabe señalar que desde que Zegona tomó el control en junio de 2024, la mayor parte de los datos comparativos del anterior primer trimestre fiscal corresponden a la gestión del grupo británico Vodafone, que vendió sus activos en España por 5.000 millones de euros.
La empresa destacó que estos resultados «confirman la tendencia» hacia la estabilización de los ingresos y el crecimiento de la actividad comercial. La base de clientes también creció en el segundo trimestre con 54.000 nuevas líneas móviles contratadas, 17.000 altas de banda ancha fija y un incremento del 14% en las ventas de paquetes convergentes, impulsado por la campaña de vuelta al cole, la mejora de la oferta de contenidos televisivos y la reorganización de los canales de venta.
