En el Parque Nacional Makira se llevan a cabo operaciones mineras ilícitas. Según se informa, se están llevando a cabo acciones multisectoriales para proteger y preservar este bosque.
| La destrucción de los bosques amenaza el ecosistema. |
El Parque Nacional de Makira, en la parte este-noreste de Madagascar, está en peligro debido a la intrusión de actividades mineras ilegales. Según una fuente informada, casi 60 hectáreas del parque, ubicado en la región de Analanjirofo, han sido completamente destruidas por operadores ilegales. «Las imágenes que hemos recibido muestran que en esta zona ya no hay bosques. En cambio, observamos asentamientos humanos y pozos excavados para la minería», precisa la fuente.
Una fuente de la región de Analanjirofo estima que cerca de cuatrocientas personas han invertido en el sitio. Esta operación minera comenzaría a pequeña escala, alrededor de 2021. “Este año, los operadores mineros han invadido la zona de manera espectacular”, continúa el funcionario. Se dice que la situación empeoró durante la crisis en Madagascar. «Expulsamos a estos operadores. Luego amenazaron al personal del administrador del parque. La situación se ha calmado. Los operadores continúan regresando al bosque», continúa. Nos pusimos en contacto con el administrador del parque, pero no recibimos respuesta.
Degradación
Estos operadores vendrían a extraer el cristal. «Si queremos poner fin a esta actividad minera, la lucha contra la pobreza es esencial. Debemos darles empleo», observa un funcionario local. La mayoría de los operadores justifican su intrusión en este parque con la disminución de sus fuentes de ingresos, tras la caída de los precios de productos de exportación como la vainilla y el clavo, su principal negocio. Ya se han puesto en marcha acciones multisectoriales para poner fin a esta explotación ilegal.
Esta degradación del Parque Makira amenaza no sólo la biodiversidad, sino sobre todo el ecosistema. Con una superficie de 372.470 hectáreas, Makira alberga el mayor bloque de bosques húmedos intactos de media y baja altitud de Madagascar. Si el bosque se degrada, las fuentes de agua y las actividades agrícolas se ven amenazadas. «Todavía es posible restaurar la parte degradada si conseguimos detener inmediatamente esta explotación ilegal. El núcleo duro aún no se ha visto afectado y esta zona es muy húmeda», señala una fuente. Un funcionario local indica que la operación podría derivar en una expulsión militar.
Miangalya Ralitera
