Suceava, Botoșani, Vaslui y Mehedinți encabezan la evolución porcentual, registrando aumentos de entre el 7% y casi el 10% del PIB per cápita
En 2025, la economía de Rumania entrará en una fase de crecimiento moderado, pero con variaciones regionales que dibujan un panorama cada vez más contrastante entre países. Las últimas estimaciones de la Comisión Nacional de Estrategia y Previsiones (CNSP), citadas por Hotnews, indican un ritmo diferente de desarrollo local, con algunas zonas acelerándose fuertemente y otras apenas logrando recuperarse, tras las correcciones de años anteriores. Este comportamiento económico desigual se vuelve esencial en el análisis de las futuras inversiones públicas y privadas, pero también para comprender la evolución del nivel de vida, medido por el PIB per cápita.
También hay condados que están entrando en territorio negativo. Galati es el único condado que registrará una contracción económica por segundo año consecutivo, un -0,7% en 2025, tras la caída del 0,9% en 2024. Prahova permanece en la zona de estancamiento (0%), y Tulcea apenas logra mantenerse en territorio positivo, con un avance de sólo el 0,1%.
Por otro lado, algunos países se convierten en los puntos fuertes del progreso económico nacional. Constanța y Gorj lideran el ranking con un +3% cada uno. El motor del desarrollo en estas zonas está representado por varios sectores: la industria energética y la actividad portuaria en Constanza, respectivamente la reestructuración energética y las inversiones industriales en Gorj, que recupera parte de las graves pérdidas de 2024. Dolj mantiene los buenos resultados, gracias a la industria automovilística (+2,5%), y los condados de la llanura del Danubio – Giurgiu y Ialomița – empiezan a capitalizar la modernización de la agricultura y la expansión de la logística (+2,5%). Bacau también registró una rentabilidad sólida, superior al nivel del año pasado (+2,1%).
Al mismo tiempo, hay países que ya han alcanzado su «madurez económica». Timiș, Cluj, Brașov, Sibiu, Ilfov y Bucarest avanzan lenta pero firmemente. La tasa de crecimiento es menor que en las áreas emergentes, pero estas regiones parten de un alto nivel de PIB per cápita. Las diferencias se ven más claramente en el análisis del poder económico per cápita. Bucarest sigue a la cabeza con más de 54.600 euros por habitante en 2025, seguida de Cluj, Timiș y Brașov. Constanța también se suma al grupo de ganadores, beneficiándose de constantes inversiones en infraestructura, industria y logística.
Al mismo tiempo, algunos condados se están recuperando visiblemente de niveles más bajos. Suceava, Botoșani, Vaslui y Mehedinți encabezan la evolución porcentual, con aumentos que oscilan entre el 7% y casi el 10% del PIB per cápita. Sin embargo, las diferencias entre regiones siguen siendo considerables y siguen siendo un obstáculo importante para la convergencia económica nacional.
