“Mataremos a las personas que traen drogas a nuestro país y punto”dijo el presidente estadounidense Donald Trump el 23 de octubre en la Casa Blanca. De hecho, su administración ya había comenzado a hacerlo, llevando a cabo ataques aéreos en el Mar Caribe y el Océano Pacífico oriental con el objetivo de destruir barcos sospechosos de transportar drogas y matar a las personas a bordo: al menos 64 personas hasta el momento. Frente a tales amenazas, los contornos de un nuevo tipo de política exterior estadounidense, particularmente violenta, se están volviendo más claros.
Esta nueva doctrina se hace eco de la formulada por el presidente James Monroe en 1823, según la cual Estados Unidos consideraba cualquier intervención extranjera en las Américas –particularmente el colonialismo europeo en América Latina– como un acto hostil. En 1904, el presidente Theodore Roosevelt amplió esta idea: su “Corolario de la Doctrina Monroe” de hecho afirmó que Estados Unidos tenía la “responsabilidad de preservar el orden y proteger la vida y la propiedad” en todos los países de América del Norte y del Sur.
Desde esta perspectiva expansionista, Roosevelt creía que Estados Unidos, como “nación civilizada”podría ser «forzado» ejercitar un “poder policial internacional” en respuesta a trastornos crónicos o «ilegal» en los países latinoamericanos. En otras palabras, invadir la soberanía de otros estados sólo porque están en la esfera de influencia de Estados Unidos.
Acusaciones contra Maduro
Los paralelos con el enfoque de Trump son claros. Además de los recientes ataques aéreos, que a menudo ocurrieron cerca de aguas venezolanas, su administración ha acusado una vez más al presidente Maduro de llevar a cabo una “régimen narcoterrorista”. Si a esto le sumamos el fortalecimiento del ejército estadounidense en el Caribe con el fortalecimiento de buques de guerra, aviones de vigilancia y tropas terrestres: parece que Estados Unidos no está simplemente tratando de desbaratar el tráfico de drogas, sino que está considerando un cambio de régimen.
Te queda el 71,03% de este artículo por leer. El resto está reservado para suscriptores.
