Un hombre desconocido que se presentó como “fabricante de rayos” en el distrito de Vohibato, que lamentaba la muerte de diez aldeanos alcanzados por un rayo, fue linchado y quemado vivo.
| Dos de las diez víctimas del rayo residían en Vinanitelo Vohibato. |
La justicia popular ha vuelto a golpear en el distrito de Vohibato, en la región de Matsiatra Ambony. El jueves, un hombre de unos cuarenta años, presentado como perteneciente a un grupo étnico cuya identidad exacta se desconoce, fue linchado y luego quemado vivo por una multitud en Ambatomitsivalana, en el fokontany de Soaiombonana.
Según testimonios recogidos, había ido al pueblo a vender «huevos de relámpagos» y afirmaba poder hacer caer rayos. Las reclamaciones han alimentado la ira de los residentes que ya se están recuperando de una serie de tragedias recientes.
En el último mes, las autoridades han registrado diez muertos y veinticuatro heridos en varios municipios del distrito -Mahaditra, Alakamisy Itenina, Vinanitelo y Mahasoabe-, todos ellos víctimas de los rayos. Una parte de la población todavía interpreta estos fenómenos naturales como actos ocultos. A pesar de las campañas de sensibilización realizadas para recordar su origen meteorológico, el miedo y el recelo persisten. En este clima de tensión, cualquier persona sospechosa de «controlar» o «vender» rayos puede convertirse en blanco de la venganza popular.
Origen
La tragedia revela la persistencia de creencias profundas en algunas zonas rurales. Los rayos, que han caído varias veces en las últimas semanas, se consideran no sólo una fuerza natural, sino también un arma que los individuos podrían empuñar. El hombre acusado de ser un «creador de rayos» pagó así con su vida el miedo colectivo y la búsqueda de un responsable de estos desastres.
La Policía Nacional ha tomado conocimiento del caso y está llevando a cabo las investigaciones. Las autoridades aseguran que la situación de orden público está ahora en calma, aunque permanecen vigilantes ante el riesgo de nuevos actos de violencia.
Los vecinos esperan explicaciones claras sobre el origen de los rayos y cómo protegerse de ellos. Mientras tanto, la frontera entre los fenómenos naturales y las creencias místicas sigue siendo frágil y la justicia popular continúa imponiéndose como una respuesta brutal a las ansiedades colectivas.
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