La sala de exposición de muebles Hazovato en Nosy Be cerró definitivamente el 8 de diciembre. Inaugurada hace tres años para acercarse a los clientes de la isla, no pudo seguir funcionando por problemas logísticos relacionados con la infraestructura.
La dirección explica que la carretera estatal que conecta Nosy Be con el centro de producción de Antananarivo está en muy malas condiciones. El transporte de los muebles sufrió demasiados daños, lo que complicó la entrega de los productos en buen estado. Ante esta observación, Hazovato consideró que ya no era posible mantener la sala de exposición garantizando al mismo tiempo la calidad de sus productos.
Según responsables de la empresa, el cierre no refleja una disminución del poder adquisitivo de los residentes de Nosy Be. Esto es puramente una cuestión de transporte y logística. Los costes adicionales y el riesgo de daños dificultaban demasiado la tarea.
Este caso también muestra los desafíos más amplios que enfrentan las empresas que operan en áreas remotas o desatendidas. Por ejemplo, otros productores de la zona de Forello sufren regularmente daños debido a carreteras intransitables. Estos problemas aumentan los costos, ralentizan la producción y obstaculizan el desarrollo económico local.
Para seguir sirviendo a sus clientes, Hazovato ahora está centralizando sus operaciones en Antananarivo. Desde la capital todavía es posible tramitar pedidos, proyectos de decoración y solicitudes específicas.
Este cierre es un recordatorio de la importancia de invertir en infraestructura vial para apoyar el comercio y la actividad económica en Madagascar. Sin carreteras confiables, incluso las empresas más establecidas podrían verse obligadas a cerrar establecimientos, lo que tendría un impacto directo en la economía y el empleo locales.
Irina Tsimijali
