El martes 9, el Banco Nacional de Angola (BNA) reforzó sus exigencias a las instituciones consideradas críticas para la estabilidad financiera del país, identificando seis bancos de importancia sistémica y determinando el fortalecimiento de sus reservas obligatorias a partir de enero de 2026.
Esta lista incluye BFA, BAI, Millennium Atlântico, Banco BIC, Standard Bank Angola y BPC instituciones cuyo tamaño, grado de interconexión con el mercado, exposición al consumidor e influencia en la economía las ubican entre las que, en caso de colapso, podrían generar un efecto dominó en el sistema financiero.
Según el regulador, BFA y BAI deberán crear reservas del 2%, mientras que BMA, BIC, SBA y BPC deberán reforzar su capital con un 1,5%, importes que deberán componerse exclusivamente de fondos propios. La medida responde a la necesidad de proteger el mercado de los riesgos de contagio y garantizar una mayor resiliencia en un contexto económico aún vulnerable.
El BNA también aclara que los bancos previamente clasificados como sistémicos, pero excluidos de la lista actual, deberán mantener su respectivo colchón de capital sólo hasta el 31 de diciembre de 2025.
Con este anuncio, el banco central señala una nueva fase de supervisión y endurecimiento regulatorio en un sector en el que la solidez de las instituciones más influyentes se considera decisiva para la confianza pública y la estabilidad macroeconómica del país.
