El presidente subrayó que el fenómeno de la corrupción «debe gestionarse de forma más eficaz», sobre todo porque un funcionario mantiene numerosas reuniones cada día y no siempre tiene la posibilidad de verificar detalladamente a los interlocutores.
El Presidente de Rumanía participó el domingo por la tarde en el programa retransmitido por TV Rumanía, durante su primera entrevista con esta emisora. El debate abarcó temas sensibles de la agenda pública, desde la seguridad nacional hasta las vulnerabilidades administrativas y el fenómeno de la corrupción.
Al inicio del diálogo, el jefe de Estado fue preguntado sobre la reciente estrategia de defensa y cómo aborda la corrupción, en el contexto del episodio en el que un empresario entró en el despacho del primer ministro intentando ofrecer un soborno para cambiar al director del departamento sanitario-veterinario.
«Estas personas existen en la sociedad. Lo importante es que, ante situaciones como ésta o la del MApN, no hubo consecuencias administrativas. Esto demuestra que los responsables políticos reaccionaron con firmeza», afirmó el presidente. Subrayó que el fenómeno de la corrupción «debe gestionarse de forma más eficaz», especialmente en condiciones en las que un funcionario mantiene numerosas reuniones cada día y no siempre tiene la posibilidad de verificar detalladamente a los interlocutores.
Cuando se le preguntó qué es lo que más le preocupa de la corrupción, el presidente describió una realidad visible para los ciudadanos: desde la forma en que se realizan las contrataciones en la administración local, hasta situaciones en las que personas condenadas por actos de corrupción son liberadas después de cortos períodos de detención.
«La gente se da cuenta de estas cosas. Ven cómo funcionan algunas instituciones y pierden la confianza. La corrupción no sólo socava el Estado, sino también la economía, porque quita recursos que deberían utilizarse en interés público», subrayó.
