El viernes 12 de diciembre se produjo una multitud en Orly al abordar el vuelo de Air Caraibes con destino a Saint-Martin. “Tenemos una ocupación del 85%”da la bienvenida a Grégory Jamet, nuevo director general del grupo Dubreuil Aéro Services, que agrupa a las dos compañías aéreas, Air Caraibes y French Bee, propiedad de la empresa familiar Vendée. La reanudación de este destino, suspendido hace tres años, marca la determinación del grupo. Hace un año Air Caraibes ya había intentado retomar el servicio, pero sin completar su proyecto. Ante una caída de la demanda en el invierno de 2024-2025, tras los disturbios en las Antillas y la guerra arancelaria con su rival Corsair, Air Caraibes tuvo que “decidió posponer” la apertura de la línea, explica Grégory Jamet.
Un año después, la demanda está ahí. “De octubre a noviembre volvió con fuerza”señala el director. Especialmente para las llamadas clases de «alta contribución», la clase business y la clase turista premium – una clase intermedia entre la clase business y la clase turista – que ganan más para las compañías aéreas. “Muchos pasajeros toman decisiones presupuestarias y no dudan en gastar más para regalarse un viaje”subraya Grégory Jamet. Esta tendencia es una señal positiva para las aerolíneas “Durará a menos que haya un shock económico importante como el estallido de la burbuja en torno a la IA. [IA]porque esto tendría un impacto en las clases de “alta contribución” y en el transporte de mercancías”añade.
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