El primer ministro Robert Fico (Smer) anunció en las redes sociales que tiene prevista una conversación con el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, con motivo de la próxima cumbre del 26 de junio.
Fico dijo que informó al presidente del Consejo Europeo sobre la recopilación de peticiones en Eslovaquia pidiendo un referéndum sobre las sanciones antirrusas, así como sobre la decisión del parlamento de pedir a los miembros del gobierno eslovaco que no apoyen las sanciones antirrusas a nivel internacional, que perjudican los intereses nacionales de Eslovaquia.
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«Pedí al Presidente del Consejo de Europa que incluyera en las conclusiones del Consejo del 26 de junio de este año fuertes mensajes de paz y demandas claras de la UE sobre el alto el fuego en la guerra en Ucrania. Hice hincapié ante el Presidente del Consejo de Europa en que la UE debería funcionar principalmente como un proyecto de paz y, además del apoyo necesario a Ucrania, debería dedicar una parte significativa de sus energías a lograr la paz. En este espíritu, el Gobierno de la República Eslovaca presentará la redacción pertinente al proyecto de conclusiones del Consejo de Europa», dijo Fico.
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El Primer Ministro reiteró que tiene la intención de oponerse a la propuesta de la Comisión Europea de suspender por completo el suministro de gas, petróleo y combustible nuclear de la Federación de Rusia a los países de la Unión Europea. «Esta propuesta de la Comisión Europea, si se implementa, tendrá un impacto extremadamente negativo en la competitividad general de la UE y provocará situaciones prácticamente irresolubles para algunos Estados miembros», escribió el primer ministro.
Añadió que, en su opinión, la Comisión Europea, con esta iniciativa, va en contra del marco político que definió en la llamada Declaración de Versalles. Esta declaración admite la reducción de la dependencia de Rusia, pero no el cese total del suministro energético. «En mi opinión, la Comisión Europea se embarca en una aventura ideológica para la que no existen análisis del impacto sobre la competitividad y la evolución de los precios de la energía en Europa, ni análisis de los enormes riesgos que esta iniciativa implica para algunos Estados miembros de la UE, en particular Eslovaquia y Hungría», concluyó el Primer Ministro.
