El Banco de Francia mejora sus previsiones de crecimiento pese a la incertidumbre presupuestaria | Economía

Este viernes el Banco de Francia publicó sus proyecciones económicas para los próximos dos años. La previsión llega en un momento delicado para el país, cuando el plazo para que la Asamblea apruebe el presupuesto de 2026 está a punto de vencer. La estabilidad económica y política del país depende de si el paquete se lleva adelante. Pese a la incertidumbre, las previsiones son más optimistas de lo que se calculaba hace unos meses. Según la organización, el PIB del país aumentará este año un 0,9%, dos décimas más de lo calculado en septiembre.

La incertidumbre ligada a la crisis política de los últimos meses ha tenido un impacto menor de lo esperado. Sébastien Lecornu fue nombrado primer ministro el 9 de septiembre, tras la dimisión de François Bayrou, que perdió la confianza en el Parlamento precisamente por el rechazo generalizado al paquete presupuestario con los recortes históricos que había propuesto. No estaba claro si Lecornu, en medio de una Asamblea fragmentada y con todo en su contra, sobreviviría y sería capaz de llegar a un acuerdo. Este viernes una comisión formada por diputados y senadores debía acordar el proyecto final de presupuesto, pero sus miembros no llegaron a un acuerdo, lo que impide aprobar las cuentas antes de fin de año.

El Banco de Francia también ve un horizonte más claro para 2026 y 2027. Se estima que la economía nacional progresará un 1%, una décima más de lo esperado, gracias a la contribución del comercio exterior (especialmente las ventas del sector aeronáutico), y a una recuperación del consumo interno y de las inversiones empresariales. La incertidumbre ligada a la política comercial del Gobierno de Donald Trump, que marcó el año 2025, «pesará menos sobre el crecimiento, siempre y cuando se mantengan los acuerdos bilaterales alcanzados» entre la UE y EE.UU.

Olivier Garnier, jefe del departamento de estadística del Banco de Francia, aclaró en la presentación del informe que, en cuanto a los elementos de incertidumbre a nivel nacional, estas previsiones «se hicieron sobre el proyecto presupuestario inicial presentado por el Gobierno». Así lo presentó Lecornu en septiembre, sin los cambios introducidos durante la construcción, «como la congelación de algunas prestaciones, que afectan a los ingresos familiares».

“Hay un contexto de incertidumbre nacional”, según la organización, debido al debate presupuestario, que se espera concluya en los próximos días. La deuda de Francia sigue creciendo y ya es una de las más altas de la eurozona. La cifra alcanza el 117% del PIB, según datos publicados el viernes por Insee, el instituto de estadística francés. El déficit se sitúa este año en el 5,6%, lejos del 3% fijado por Bruselas para 2029. El Banco de Francia cree que se reducirá al 5% el próximo año, «una cifra insuficiente».

Esta situación podría incrementar la prima de riesgo, según el organismo, lo que «exacerbaría la vulnerabilidad financiera y socavaría la confianza» de los inversores en la economía del país. También podría llevar a las familias, como lo han hecho hasta ahora, a echar mano de sus propios bolsillos, así como de las empresas.

“La economía francesa podría verse afectada por elementos a nivel internacional o nacional, como los aranceles estadounidenses, que restarían un 0,1% del PIB en 2026”, afirma la organización. Según sus cálculos, el impacto de la incertidumbre política costaría un 0,2% en el último periodo de 2025 y principios de 2026.

En sus previsiones de futuro, el Banco de Francia tiene en cuenta el impacto negativo que tendrá el periodo electoral en 2027, con motivo de las elecciones presidenciales. El presidente Emmanuel Macron ya no se presentará y, en principio, tampoco su mayor rival, Marine le Pen, que fue inhabilitada tras ser condenada por corrupción hace unos meses. Esta inestabilidad podría repercutir en el consumo, motor de la economía y que apenas ha registrado avances este año, así como en las inversiones empresariales.

Según las proyecciones del Banco de Francia, la inflación se mantendrá en el 0,9% este año y será del 1,3% el próximo año, gracias a la moderación de los precios de la energía, y del 1,8% en 2028. El empleo se mantendrá estable, con una tasa de desempleo del 7,8% el próximo año que caerá dos décimas de media anual hasta 2028.

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