En Sudáfrica, al menos nueve personas murieron y diez resultaron heridas tras un ataque perpetrado por hombres armados cerca de Johannesburgo. Según la información difundida hoy en un comunicado de las autoridades locales, el crimen tuvo lugar la madrugada del sábado 20, en un bar informal y posteriormente en la calle, en Bekkersdal, 40 kilómetros al suroeste de la capital económica de Sudáfrica, y aún no ha sido esclarecido.
«Algunas víctimas fueron asesinadas al azar en la calle por hombres armados no identificados», subraya el documento de la policía sudafricana, que inicialmente informó de la muerte de diez personas y ahora redujo la cifra a nueve.
La prensa local informa que los atacantes, que llegaron en dos vehículos, «abrieron fuego contra los clientes de una taberna y continuaron disparando al azar mientras huían», explicaron las fuerzas de seguridad, asegurando que se inició una persecución para identificar a los responsables.
Las autoridades aún no disponen de «información detallada sobre la identidad de todas las víctimas».
Sudáfrica enfrenta un problema endémico de criminalidad y corrupción, alimentado por redes organizadas. Los tiroteos son frecuentes y a menudo están relacionados con la violencia de las pandillas y el consumo de alcohol.
