Los comentarios del Ministro O’Gascar Mandrindrarivony enfurecieron a la oposición. Los diputados denuncian amenazas y recuerdan que la revocación de mandato está regulada por la ley.
| La disputa entre O’Gascar Mandrindrarivony y los representantes electos de la oposición es acalorada. |
El clima es tenso entre los diputados de la oposición y el ministro de Comunicación y Cultura, O’Gascar Mandrindrarivony. Se trata de una declaración difundida recientemente en Fenoarivo por el portavoz del gobierno, en la que afirma que se tomarán medidas contra algunos diputados a los que acusa de seguir confabulados con el
“Naranjas”, en referencia a los actores del antiguo régimen. Estos comentarios han sido duramente criticados por los funcionarios electos de la oposición, que los ven como una amenaza directa a su mandato. En reacción a esta postura, el líder de la oposición en la Asamblea Nacional y séptimo vicepresidente de la institución, el diputado de Ambovombe, Philobert Milavonjy, pidió al ministro una mayor moderación.
«Este tipo de declaraciones no se hacen. Invitamos al ministro a medir sus palabras», sentenció. Para este funcionario electo, tales declaraciones socavan el principio de separación de poderes y el papel constitucional del Parlamento.
Philobert Milavonjy cree también que las declaraciones del ministro trastocan la lógica institucional. Recuerde que el control de la acción gubernamental es prerrogativa de los diputados y no al revés.
control ejecutivo
Según él, estas declaraciones no deberían en modo alguno intimidar a los diputados del grupo Isika Rehetra Miaraka amin’i Andry Rajoelina (Irmar), ahora posicionados en la oposición, que pretenden continuar su misión de denunciar las disfunciones y abusos observados en la gestión de los asuntos públicos.
Por su parte, O’Gascar Mandrindrarivony no proporcionó ninguna precisión sobre la naturaleza de las medidas que el Gobierno pretende adoptar. Una vaguedad que plantea interrogantes, sobre todo porque ni la Constitución ni el reglamento interno de la Asamblea Nacional prevén un mecanismo que permita al Ejecutivo sancionar o privar de su mandato a un diputado.
A diferencia del presidente de la Asamblea Nacional, que puede ser destituido por mayoría de votos de los diputados, la destitución de un parlamentario está estrictamente regulada por los textos vigentes. Sólo puede intervenir en casos específicos: pérdida de las condiciones de elegibilidad, condena judicial definitiva con pérdida de derechos civiles, incompatibilidad de funciones no revocadas en los términos de la ley o renuncia formalmente expresada.
Las ausencias reiteradas e injustificadas pueden dar lugar a sanciones disciplinarias, pero no conllevan automáticamente la pérdida del mandato. La prohibición sólo puede ser pronunciada por la Asamblea Nacional según sus procedimientos internos, o por el Alto Tribunal Constitucional cuando se trata de una disputa relativa a la elegibilidad o validez del mandato, excluyendo cualquier decisión unilateral de carácter político.
Tsilviny Randriamanga
