En Nigeria, los 130 estudiantes secuestrados el pasado noviembre en una escuela católica fueron liberados este domingo.
La lista incluye a los 300 estudiantes y 12 empleados secuestrados por hombres armados del colegio católico St Mary’s, en el pueblo de Papiri, el 21 de noviembre.
En ese momento, cincuenta niños lograron escapar del cautiverio, el gobierno nigeriano afirmó el 8 de diciembre que había logrado liberar a unos 100 rehenes, hasta el momento 230 personas han sido liberadas.
Se trata de uno de los mayores secuestros masivos ocurridos en el país, devastado por el fenómeno desde hace varios años. A principios de noviembre, Nigeria se vio sacudida por una ola de secuestros que generó preocupación e indignación en el país.
Las bandas armadas atacan a menudo las escuelas para pedir rescate, varias escuelas han tenido que cerrar temporalmente sus puertas, los secuestros escolares han aumentado desde que militantes de Boko Haram secuestraron a 276 niñas en Chibok en 2014, una situación que aumenta la inseguridad en el norte.
A esto siguió una movilización internacional que cobró impulso en las redes sociales bajo el lema “Traed a nuestras niñas de regreso”.
Once años después, noventa de estas niñas siguen desaparecidas y se han llevado a cabo cientos de otros secuestros masivos en escuelas, iglesias y plazas de pueblos del norte y oeste del país.
Lejos de la doctrina yihadista, estos secuestros están motivados por dinero obtenido mediante rescates.
