En los albores de una secuencia decisiva en el Parlamento para conseguir un presupuesto para Francia en 2026, el ejecutivo se ve abrumado por la ira de algunos agricultores, exasperados por el método de sacrificio que les imponen para frenar la enfermedad nodular de la piel (LCD). La enfermedad reapareció el martes 9 de diciembre en Ariège y Altos Pirineos, más de seis meses después del descubrimiento del primer brote en junio en Saboya. Los llamamientos a la movilización de algunos sindicatos agrícolas preocupan al gobierno, reviviendo el espectro del movimiento campesino a principios de 2024, marcado por bloqueos en toda Francia.
La situación es tanto más inflamable cuanto que llega en un momento en que los Estados europeos deben decidir, entre el 16 y el 19 de diciembre, sobre la firma del acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y los países del Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay), contra el cual los agricultores franceses están muy movilizados.
La tensión alcanzó diferentes niveles el viernes 12 de diciembre, tras una noche de enfrentamientos en una granja de Bordes-sur-Arize, en Ariège, entre la policía y los agricultores que se oponían a la matanza de un rebaño. De las 208 vacas seleccionadas, solo una inicialmente portaba el virus DNC. – lo fueron otros cuatro, indicaron el sábado los servicios veterinarios de la prefectura de Ariège – según el protocolo impuesto por las normas europeas, apoyado por el Ministro de Agricultura. “El protocolo actual funciona”aseguró Annie Genevard en una entrevista con parisinocreyendo que esta estrategia se había consolidado en Saboya y Alta Saboya, donde el DNC apareció en Francia en junio.
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