El economista Mário Comandala afirmó, el viernes 26, que el mes de enero no debe ser visto como el «mes del hambre», contradiciendo una idea basada en el sentido común y defendiendo, como alternativa, un enfoque basado en la planificación y la esperanza.
Hablando en el programa “A Voz do Campo”, de Radio Correio de KiandaComandala explicó que enero simboliza históricamente un período de evaluación y proyección hacia el futuro. Según el economista, el mes tiene su origen en el dios romano Jano, representado con dos caras, una mirando al pasado y otra al futuro, lo que refleja la necesidad de evaluar el año que termina y afrontar con confianza el nuevo ciclo.
Para el experto, las dificultades a menudo asociadas a enero derivan en gran medida del gasto excesivo en diciembre, especialmente durante las vacaciones de Navidad y Año Nuevo. En este sentido lanzó un llamado a las familias para que adopten hábitos de organización financiera, con la elaboración de presupuestos, independientemente del nivel de ingresos.
Mário Comandala reconoció que no todas las familias podían afrontar grandes gastos durante las celebraciones, destacando que pocos ciudadanos pudieron gastar grandes sumas. Sin embargo, subrayó que cada familia vive la Navidad según sus posibilidades, sosteniendo que las limitaciones económicas no deben generar frustración ni conflictos.
El economista también alertó sobre la importancia de la armonía familiar, subrayando que el verdadero espíritu navideño no reside en la cantidad de regalos ni en la abundancia de alimentos, sino en la unidad en el hogar y en la vida comunitaria. «Es esta armonía la que marcará la diferencia en el futuro de las familias», subrayó.
Comandala concluyó reiterando que enero debe ser visto como un mes de reorganización, esperanza y nuevos comienzos, y no como un período inevitable de escasez, reforzando la necesidad de una cultura de planificación financiera para asegurar una mayor estabilidad durante todo el año.
