BUENOS AIRES, (Xinhua) – El crecimiento sostenido de la industria de la inteligencia artificial (IA) en China y su impacto en la vida cotidiana fueron el tema central de un seminario realizado este jueves en Buenos Aires, la capital argentina, donde estudiantes y especialistas se acercaron a las transformaciones impulsadas por el país asiático en este campo.
El encuentro virtual titulado «China: inteligencia artificial, robots y armonía tecnológica» y organizado por el Instituto Confucio de la Universidad de Buenos Aires, analizó cómo el país asiático ha consolidado una cadena industrial completa que abarca desde infraestructuras y modelos hasta aplicaciones, en un contexto donde el sector de la IA registra un crecimiento sostenido con más de 5.300 empresas activas, equivalente al 15 por ciento del total global, según datos oficiales.
El economista Sergio Gevatschnaider, especialista en ciencia de datos financieros, destacó que los avances de China en inteligencia artificial y robótica responden a una estrategia nacional coherente que busca integrar la tecnología a la industria, los servicios y la vida cotidiana.
Durante su presentación subrayó cómo las políticas chinas han sentado las bases para una transformación de la manufactura tradicional a la producción inteligente, impulsando nuevos hubs tecnológicos en ciudades como Shenzhen y Hangzhou.
En declaraciones a Xinhua, Gevatschnaider, que también trabaja como profesor en programas de Big Data, explicó que el crecimiento del sector de la IA en China es sólido y responde a una planificación estratégica a largo plazo.
“China ha construido una base física sin precedentes: supera los dos millones de robots industriales en funcionamiento e instala alrededor de 300.000 robots al año, superando las instalaciones de países como Estados Unidos”, afirmó el académico.
El profesor añadió a la agencia que esta magnitud «no sólo automatiza fábricas, sino que también genera datos del mundo real que alimentan modelos de inteligencia artificial, activando un círculo virtuoso, o volante de datos, en el que a mayor uso, más datos se generan, se mejora el modelo y aumenta el uso de robots».
Según explicó, este proceso es posible gracias a una política industrial que favorezca la producción local de robots, lo que reduce la dependencia tecnológica y fortalece la capacidad de reinversión.
El seminario también abordó la robotización social y médica, un campo en el que China está haciendo grandes avances para dar apoyo a las personas mayores, optimizar la asistencia sanitaria y fortalecer su Estrategia China Saludable.
En este sentido, Gevatschnaider subrayó que la robótica social constituye un ejemplo de cómo la tecnología puede alinearse con los valores de armonía y bienestar colectivo, mientras que las inversiones en robótica social y médica reflejan una visión humanista del futuro.
Durante el encuentro, los participantes también analizaron la escala de la producción industrial de China, considerada la mayor del mundo, y su coordinación con la estrategia nacional de fabricación inteligente, que pretende incorporar la inteligencia artificial en todas las etapas del proceso productivo.
El profesor también recordó que China está impulsando la creación de ecosistemas tecnológicos cada vez más sofisticados. Ejemplos recientes como DeepSeek y Unitree, este último responsable del robot humanoide Unitree A2 Stellar Explorer, demuestran la apuesta del país por la robótica avanzada y la autonomía de las máquinas inteligentes.
Xinhua
