(ANSA) – ROMA, 07 ENE – La luz natural podría ayudar a las personas con diabetes a mejorar el control del azúcar en sangre. Ésta es la hipótesis que surge de un estudio realizado por las universidades de Maastricht y Ginebra y por el Centro Alemán para la Investigación de la Diabetes y publicado en la revista Cell Metabolism.
La llegada de la luz artificial ha alterado los ritmos biológicos del hombre. «El estilo de vida interior actual de las sociedades occidentales se caracteriza por pasar entre el 80 y el 90% del tiempo en interiores», «lo que da como resultado niveles insuficientes de exposición a la luz durante el día y niveles excesivos de exposición a la luz por la noche», explican los investigadores. Desde el punto de vista biológico se trata de un cambio importante: «el ciclo día-noche, es decir, la exposición a la luz natural durante el día y a la oscuridad durante la noche» es «el principal factor de alineación» del reloj biológico.
Según los investigadores, esta desalineación puede tener efectos en el correcto funcionamiento del metabolismo. Por este motivo evaluaron los efectos de una mayor exposición a la luz natural en un grupo de 13 voluntarios con diabetes.
Les bastó con pasar 4 días en espacios con fuerte exposición a la luz natural para observar los cambios: sus niveles de glucosa en sangre estaban en el rango normal durante más horas al día y sufrían menos fluctuaciones durante el día. «Hay dos elementos importantes que indican que nuestros voluntarios con diabetes pudieron controlar mejor sus niveles de azúcar», afirma Patrick Schrauwen, del Centro Alemán para la Investigación de la Diabetes. «Además, su nivel de melatonina era un poco más alto por la noche y su metabolismo oxidativo de las grasas también mejoró».
Es la primera vez que se observa un efecto de este tipo, señalan los investigadores, que subrayan cómo el estudio pone de relieve «el impacto, a menudo no observado, de los entornos construidos por el hombre en nuestra salud». (MANEJAR).
