La quinta etapa del Rally Dakar, que acabó con granizo, dejó a Jesús Calleja y su copiloto Edu Blanco en un aparatoso accidente. Durante un cambio de rasante, que el piloto leonés afirmó no haber visto debido al rastro de polvo de los competidores que le precedían, el coche chocó frontalmente mientras descendía y volcó. En una entrevista en la Cadena SER, Calleja afirmó que «ir al espacio fue mucho más suave» que el accidente que sufrió. Y agregó: «Es momento de ver el lado positivo de las cosas, que no pasó nada y que tomé el control de la carrera».
Aunque el coche quedó destrozado y obligó a la pareja a abandonar la prueba en la quinta etapa de esta edición, ambos aseguran que se encontraban bien y se sentían tranquilos. El aventurero leonés, en un vídeo que compartió en las redes sociales, muestra varias heridas a causa del accidente y muestra una conversación con un médico de la organización que explica una lesión leve en el hombro. Algunos pilotos participantes en la prueba como Laia Sanz, Carlos Sainz y Cristina Gutiérrez contactaron con el leonés para conocer su estado, según explicó Calleja.
Calleja también informa que los pilotos son conscientes de la dureza a la que se exponen al participar en la prueba, pero deja un mensaje a la FIA, quejándose del orden de salida de algunos vehículos, como el suyo, que les obliga a correr entre el polvo y detrás de vehículos de gran tamaño o camiones. Sin embargo, conviene poner en perspectiva su queja, ya que se trata de vehículos que no encajan en la batalla general y de competidores no profesionales. “Ya había comunicado a la FIA el traslado al circuito, pensé que pasaría algo y me pasó”, explica. También lamenta que el peligro que provocó su accidente no estuviera bien señalizado, cosa que luego fue corregida: «Debería haber estado señalizado durante la carrera. Si no tienes visibilidad es imposible evitarlo. Como no vi nada no lo evité. Estas son las reglas, no me puedo quejar porque es la carrera más dura y peligrosa del mundo, pero tienen que cambiar este movimiento. De hecho, pusieron allí a dos tipos con banderas para avisarles que frenaran en esta sección.»
El piloto asegura que a pesar del duro accidente “Calleja estará ahí para rato”.
La Junta de Castilla y León pagó alrededor de 605.000 euros a Jesús Calleja —su participación costaría unos 800.000 euros— para promocionar Castilla y León en citas como esta última edición del Rally Dakar y la Baja Aragón. El acuerdo se presentó como premio de patrocinio para difundir la marca turística en concursos internacionales. En los últimos años, de hecho, el Ayuntamiento ha destinado alrededor de 1,2 millones de euros en diversos acuerdos vinculados a la promoción turística y la difusión de la marca regional vinculada a Calleja o a las empresas de su propiedad, por ejemplo Gravity Producciones o Zanskar Producciones.
